dPosta – Con movilización en contra en las afueras del Congreso, el Senado transformó en ley la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La Cámara Alta aceptó el único cambio al proyecto, que fue la eliminación del artículo 44 que reducía las licencias por enfermedades y accidentes por fuera del ámbito laboral.
El Senado volvió a aprobar la reforma por 42 votos, mientras que se registraron 28 votos en contra y 2 abstenciones. La Libertad Avanza (LLA) ratificó el acompañamiento de los aliados que habían respaldado el texto original en la primera sanción en la Cámara alta, como la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y los bloques provinciales. Por su parte, hubo cambios en relación a los legisladores peronistas disidentes que responden a gobernadores del Norte: los de Osvaldo Jaldo (Tucumán) se mantuvieron mientras que los de Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta) dieron su voto negativo. Los santacruceños, Natalia Gadano y José Carambia, fueron las únicas dos abstenciones.
El senador de LLA Juan Cruz Godoy afirmó que en la nueva ley “continúan los derechos establecidos en la ley de Contrato de Trabajo, el in dubio pro operario, la gratuidad de los juicios laborales, el cálculo de indemnizaciones por antigüedad”.
“Nosotros proponemos aceptar los cambios de la Cámara revisora que se hicieron en la de Diputados y proponemos que acompañen este proyecto de ley para que pueda dar mayor consenso y certeza a los tomadores de decisiones; para quienes están preocupados por el empleo, la pobreza y la actividad económica, hoy podemos dar un gesto de que aceptamos el debate”, señaló el chaqueño.
Por el rechazo del proyecto, el senador Justicialista Mariano Recalde observó que en la reforma laboral “se modifican 28 leyes y se derogan 11”, fue sometida a un “tratamiento express” y con “modificaciones de último momento, que las venden como concesiones o apertura”. Al respecto, sintetizó: “Toda esta ley de Reforma Laboral viola principios establecidos en la Constitución y tratados internacionales, viene complicada en su constitucionalidad y va a generar mucha litigiosidad”.
Y agregó: “Milei dijo en la campaña electoral que no se pueden esperar resultados distintos con los mismos de siempre. Tiene un punto. Pero él trajo de nuevo a (el ministro de Desregulación y Modernización del Estado, Federico) Sturzenegger, a (la jefa del bloque de LLA) Patricia Bullrich, a (el ministro de Economía, Luis) Caputo. Veremos en cuanto tiempo la gente se dará cuenta de la historia es la misma y empiezan a cambiar las cosas. No tengan dudas que nosotros vamos a seguir luchando para que los derechos de los trabajadores se respeten. Lo haremos en los tribunales, en la calle o en este Congreso”.
Sobre el cierre, la senadora libertaria Patricia Bullrich apuntó: “Hoy Argentina empieza a corregir el principal obstáculo: con litigio, con conflicto, no hay trabajo. Con incertidumbre y un país que no crece, mucho menos”. En esa línea, sostuvo que “los trabajadores van a ser más libres y podrán hacer sus propios convenios colectivos, donde participarán las provincias y las empresas”. Y sentenció: “Millones de argentinos hoy recuperan la libertad, estamos cambiando la historia”.
Qué cambia con la nueva reforma laboral
La extensa ley incluye la creación de un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) por el que se crean fondos individuales por empleador destinados a coadyuvar al pago de indemnizaciones por despido. Las cuentas se conformarán con contribución mensual obligatoria del 1% para grandes empresas y 2,5% para micro, pequeñas y medianas empresas sobre las remuneraciones base para contribuciones patronales al SIPA. También se crea el Banco de Horas Extras.
También se amplía la cantidad de servicios que pasan a ser esenciales, estableciendo un piso de cobertura en caso de huelgas; reducción de asambleas laborales en empresas, que deberán ser autorizadas por los dueños; y la modificación de convenios colectivos y eliminación de ultraactividad.
Por último, se eliminan jurisprudencia y regímenes laborales, como la ley de Teletrabajo, los estatutos del viajante y del periodista y se desfinancia el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).