dPosta – El Riesgo País alcanzó este viernes los 650 puntos básicos y marcó así su valor más elevado en lo que va del año, en una jornada en la que el indicador elaborado por JPMorgan avanzó un 2,2% y profundizó una tendencia alcista registrada durante la semana.
El incremento se produjo en un escenario financiero atravesado por una mayor presión sobre las tasas de interés y por la incertidumbre de los mercados respecto del contexto internacional y las perspectivas económicas de Argentina. En paralelo, los bonos soberanos registraron subas de hasta 1,9%, mientras que las acciones líderes del MERVAL operaron prácticamente sin cambios y los ADR argentinos que cotizan en Wall Street mostraron un comportamiento mixto.
Mientras visita Francia, el presidente Javier Milei vinculó el salto del indicador con la coyuntura internacional, aunque también reconoció que el nivel alcanzado por el riesgo país tiene consecuencias sobre la economía doméstica, particularmente por el encarecimiento del financiamiento.
En ese sentido, admitió que la situación está afectando el nivel de inversión debido al aumento de las tasas de interés. Sin embargo, sostuvo que, en caso de ser reelegido, el Riesgo País se “desplomará”, en una referencia directa a las expectativas que el Gobierno proyecta sobre su programa económico y la continuidad de sus políticas.
En una línea similar, el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó parte del incremento a un contexto internacional adverso, aunque afirmó también existe un componente vinculado a la situación política argentina.
Durante su participación virtual en el 62° Coloquio de IDEA, Caputo señaló que el indicador se ubicaba en torno de los 600 puntos y estimó que aproximadamente la mitad de la suba podía explicarse por un “shock externo bastante brutal”, que también está afectando a otros países.
El resto, según el ministro, responde a factores propios de Argentina y al “temor a volver al infierno” que, sostuvo, existe ante la posibilidad de un cambio de rumbo político.
Caputo cuestionó esa percepción y afirmó que pensar en un regreso al pasado implica “una subestimación al pueblo argentino”. En ese marco, buscó transmitir confianza al sector empresario y sostuvo que el Gobierno no considera probable un retorno a las políticas económicas anteriores.
La escalada del Riesgo País vuelve a colocar en el centro de la escena el costo del financiamiento argentino y las condiciones necesarias para sostener el flujo de inversiones. El Gobierno, mientras tanto, intenta separar el impacto de los factores externos de las dudas internas que persisten sobre el escenario económico y político de los próximos meses.