dPosta – Luego que se cayera la licitación de El Medanito por falta de oferentes, el Poder Ejecutivo de La Pampa enviará en las próximas horas un proyecto de ley clave a la Cámara de Diputados. La iniciativa propone la creación de un “Régimen de Transición Operativa” para el área “El Medanito”, el yacimiento convencional más importante del territorio, el cual quedará bajo la gestión directa de la empresa estatal Pampetrol SAPEM a partir del 19 de junio de 2026.
Esta decisión surge tras un escenario de alta complejidad. La reciente licitación pública del área fue declarada desierta, un síntoma inequívoco de la actual configuración energética nacional. Mientras el Estado Nacional ha volcado casi la totalidad de sus incentivos, infraestructura y financiamiento al desarrollo de los recursos no convencionales en Vaca Muerta, las cuencas convencionales maduras —como la pampeana— han quedado relegadas. Sin políticas activas de estímulo nacional, las empresas del sector mostraron una marcada reticencia a invertir bajo las condiciones tradicionales, lo que obligó al Gobierno Provincial a intervenir para evitar el cese de actividades.
El proyecto de ley, que cuenta con aportes del Bloque del Frente Justicialista Pampeano, establece un plazo de 24 meses de operación estatal. Durante este bienio, el objetivo primordial no es solo la extracción de crudo, sino la preservación del tejido social y económico que rodea al yacimiento.
El rol estratégico de Pampetrol SAPEM
En este marco de excepcionalidad y transición, la empresa pública provincial asumirá responsabilidades críticas para la estabilidad del sector. Sus funciones principales, detalladas en el proyecto, son:
- Garantizar la continuidad operativa, evitando la pérdida de puestos de trabajo y el agravamiento de pasivos ambientales en la zona.
- Preservar la fuente laboral pampeana como principio rector obligatorio, en estricto cumplimiento de la Ley provincial 2675.
- Mitigar el declino natural de la producción, asegurando que el yacimiento siga generando riqueza para la provincia.
- Evitar el deterioro de las instalaciones, protegiendo la infraestructura existente para futuras concesiones.
- Preparar una transición ordenada hacia el régimen concesional definitivo que la Cámara de Diputados determine en su momento.
- Abonar el 15 % de regalías, manteniendo el flujo de recursos hacia las arcas públicas.
- Ejecutar un Plan de Inversiones focalizado, limitando los gastos a lo estrictamente necesario para la operatividad, la integridad técnica y las obligaciones ambientales.
- Fomentar el compre pampeano, mediante contratos de asociación o servicios que privilegien a empresas idóneas de la provincia.
- Acceder a financiamiento específico, destinado exclusivamente al capital de trabajo requerido para sus nuevas obligaciones.
El contexto federal: respuestas provinciales al declino convencional
La Pampa no es la única jurisdicción que ha debido tomar medidas ante la “succión” de capitales que ejerce el No Convencional. El proyecto fundamenta la intervención estatal citando acciones similares en otras provincias argentinas que buscan salvar sus cuencas maduras:
- Mendoza y Chubut: Han implementado reducciones transitorias de regalías (bajando del 15% al 6% en algunos casos) y alivios en Ingresos Brutos a cambio de programas de reactivación productiva y remediación ambiental.
- Río Negro y Neuquén: Establecieron regímenes de “producción incremental” con alícuotas reducidas al 9% para técnicas de recuperación terciaria (EOR).
- Santa Cruz: Declaró la emergencia hidrocarburífera en su territorio, otorgando beneficios fiscales de hasta el 50% para áreas con geología desfavorable o altos costos operativos.
Incluso el Gobierno Nacional, mediante el Decreto 59/2026, debió desgravar derechos de exportación para el crudo convencional, reconociendo —aunque tardíamente— que estas áreas necesitan un tratamiento diferenciado para no desaparecer del mapa productivo argentino. Con este proyecto, La Pampa apuesta por Pampetrol como el garante de que El Medanito siga siendo un motor de desarrollo local mientras se aguarda una estabilidad macroeconómica que permita una nueva concesión privada.