El desafío de la UCR: el ordenamiento y ¿la entrega?

Martín Berhongaray asumirá la presidencia del Comité Provincia tras un acuerdo de unidad entre las líneas internas. Su gestión se enfocaría en acercar el partido a La Libertad Avanza para forjar la gran alianza antiperonista.

dPosta – Luego del pésimo desempeño electoral en las legislativas, la Unión Cívica Radical de La Pampa se encamina a una reorganización de su estructura dirigencial para, luego, analizar la estrategia para encarar las elecciones por la gobernación en 2027, donde hasta al momento el único camino a la vista parece ser sumarse a un frente antiperonista, que permita derrotar al oficialismo.  

El primer paso se concretó con un acuerdo de unidad interna que llevará al exdiputado nacional Martín Berhongaray, el dirigente de mayor proyección provincial, a la presidencia del Comité Provincia.

Para llegar a eso, las principales vertientes del partido (Celeste, Azul, la Liga de los Intendentes y el sector de Daniel Kroneberger), buscaron cicatrizar las grietas y ofrecer una conducción fortalecida. Berhongaray, quien en 2023 puso en aprietos al gobernador Sergio Ziliotto, encabeza este nuevo ciclo.

Si bien la presidencia y vicepresidencia quedaron en manos de la línea Celeste, la Tesorería y la Convención Provincial se reservaron para el sector de Kroneberger. Asimismo, el poder territorial fue reconocido: los intendentes, que días atrás salieron a reclamar mayor representación, obtuvieron cuatro de los nueve lugares titulares del Comité, y su referente, Abel Sabarots, liderará la lista de convencionales nacionales. Incluso, se evalúa ceder el Comité Capital, tradicionalmente celeste, a otro sector.

Costos y beneficios

La principal tarea de la nueva conducción es estratégica y espinosa: definir las condiciones bajo las cuales la UCR integrará a La Libertad Avanza (LLA) en una gran coalición. Esa parece ser la idea de la mayoría de los dirigentes del partido centenario, que coinciden en que la incorporación es indispensable para tener chances reales en 2027, aunque habría que chequear sin dicha intención es respaldada por el sentir de los radicales de a pie.

En esa línea, según se desprende desde los pasillos del Comité Provincia, están quienes ya piensan en sumarse a esa gran coalición antiperonista “de rodillas”, y también quienes advierten que es necesario conservar dignidad y analizar bien los costos de esa unidad.

Berhongaray y Altolaguirre serían los más proclives a avanzar con una alianza amplia y sin mayores reparos con LLA. En la otra vereda, los intendentes adoptan una postura mucho más prudente. Desde los municipios exigen establecer límites claros a esa incorporación, argumentando que un “mal acuerdo” pondría en riesgo no solo los cargos de jefes comunales, sino el poco capital que hoy puede exponer la UCR pampeana: el poder territorial que mantiene en los pueblos que aún gobiernan.

La nueva conducción de la UCR, cuya formalización está prevista para el 14 de diciembre, deberá administrar estas dos visiones contrapuestas para construir la alianza que enfrente al peronismo provincial en los próximos años.