dPosta – El Centro de Empleados de Comercio de La Pampa salió al cruce de la propuesta de la diputada provincial María Laura Trapaglia, una más de la oposición, para derogar la Ley 2717 de Descanso Dominical. Los mercantiles defendieron la medida y le reclamaron que presente datos concretos que justifiquen modificar una norma que lleva casi trece años vigente.
Desde la organización gremial recordaron que la legislación no surgió como una imposición del Estado ni de los trabajadores hacia los comerciantes, sino como el resultado de un acuerdo amplio que comenzó a gestarse hace más de dos décadas en la Cámara de Comercio y Afines de General Pico.
Según explicaron desde el sector mercantil, aquella iniciativa comenzó con conversaciones entre representantes comerciales y, con el paso del tiempo, avanzó con reuniones junto a propietarios de grandes supermercados. Luego se fueron incorporando las distintas organizaciones empresariales, los Centros de Empleados de Comercio de la provincia y el Gobierno pampeano hasta alcanzar un consenso que permitió la sanción de la norma.
Ese acuerdo tuvo además un respaldo político contundente: “29 de los 30 diputados provinciales votaron a favor de su sanción”, recordó el gremio.
Ante el planteo de modificar la ley, desde el Centro de Empleados de Comercio reclamaron fundamentos basados en información concreta. “Si después de casi trece años alguien sostiene que la ley produjo caída de ventas, pérdida de empleo o perjuicios económicos, debería mostrar las estadísticas que lo demuestren”, expresaron.
En ese sentido, formularon una serie de interrogantes: “¿Cuántos puestos de trabajo se perdieron por el descanso dominical? ¿Qué grandes superficies cerraron por no abrir los domingos? ¿Qué ventas desaparecieron en lugar de trasladarse a los otros seis días o al pequeño comercio?”.
Un acuerdo que busca preservar el equilibrio
Desde la entidad remarcaron que la Ley 2717 no impide la actividad comercial durante los domingos, sino que establece restricciones principalmente para las grandes superficies. “En La Pampa se puede comprar. Están abiertas despensas, verdulerías, quioscos, heladerías, rotiserías y distintos comercios de cercanía contemplados por la propia ley”, señalaron.
Para el gremio, la norma también tiene un impacto económico porque permite que parte del consumo permanezca en los comercios locales. “Durante seis días las grandes cadenas concentran una enorme capacidad comercial, financiera y publicitaria. El domingo representa una oportunidad para el pequeño comercio de barrio y contribuye a que parte de ese consumo quede en la economía local”, afirmaron.
Otro de los argumentos planteados por la organización es que una eventual apertura dominical de los grandes supermercados no implicaría necesariamente la creación de nuevos puestos de trabajo. “No existe ninguna obligación de contratar un solo trabajador adicional”, sostuvieron.
Según indicaron, las empresas podrían reorganizar sus actuales planteles mediante francos rotativos y nuevas modalidades horarias. “El resultado puede ser exactamente el contrario del que se promete: los mismos trabajadores, distribuidos durante más días, con mayor flexibilidad y precarización de sus jornadas”, advirtieron.
Desde el Centro de Empleados de Comercio también hicieron hincapié en la importancia social del descanso dominical. “Un franco el martes no es lo mismo que tener libre un domingo”, señalaron. Explicaron que durante la semana “los hijos están en la escuela, la pareja puede estar trabajando y la familia desarrolla su actividad habitual”, mientras que el domingo permite compartir un día común.
Además, recordaron que la Ley 2717 contempla regulaciones especiales para Navidad y Año Nuevo, estableciendo límites para los horarios de cierre de los comercios los días 24 y 31 de diciembre.
“Detrás de esta norma existe una concepción mucho más amplia que decidir a qué hora abre o cierra un supermercado. Existe una idea de trabajo, de familia, de comunidad, de equilibrio, de valorar el tiempo de los trabajadores”, plantearon.
Finalmente, desde la organización gremial insistieron en que la ley debe mantenerse vigente. “La Ley 2717 no debe derogarse, debe defenderse, porque detrás de cada trabajador hay una familia y detrás de cada familia hay una vida que también merece ser cuidada”, concluyeron.