dPosta – El juez de Control Diego Ambrogetti dictó pena de prisión efectiva contra Matías Nicolás Basualdo, un hombre de 28 años, por considerarlo autor material y penalmente responsable del delito de “robo simple”. La sentencia fue acordada en el marco de un juicio abreviado. Su cómplice, por no contar con antecedentes, accedió a una probation.
La pena impuesta a Basualdo fue de seis meses de prisión de cumplimiento efectivo. Esta modalidad se aplicó debido a que el imputado ya contaba condenas previas, lo que impidió que accediera a la ejecución condicional de la pena.
La Justicia piquense resolvió así la causa de un violento arrebato ocurrido en el barrio Este, un hecho que tomó trascendencia pública debido a la difusión de las imágenes captadas por una cámara de seguridad que registraron la secuencia completa del delito.
El hecho
El violento suceso tuvo lugar el pasado 20 de mayo. La víctima, Claudia Gabriela Córdoba, circulaba en su motocicleta por la calle 29, casi en la esquina con calle 10, cuando fue interceptada por los dos delincuentes.
El modus operandi fue el habitual en estos casos, pero se caracterizó por una fuerza excesiva y negligente. Basualdo, junto a su cómplice, Claudio Darío Saavedra, se acercaron a la víctima a bordo de una motocicleta 110 cc de color azul, abordándola desde atrás al atravesar la calle par.
El ladrón que viajaba como acompañante ejerció una fuerza tal al arrebatarle la riñonera que la mujer perdió inmediatamente la estabilidad de su rodado. Esto provocó una violenta caída sobre la cinta asfáltica, resultando en lesiones de diversa consideración.
Según la certificación médica posterior, la víctima sufrió un “hematoma en cara anterior de pierna derecha, escoriación en mano izquierda y dolor postraumático en hombro derecho”. Tras la agresión, los arrebatadores huyeron con la riñonera, cuyo contenido ascendía a aproximadamente 70 mil pesos en efectivo, además de tarjetas bancarias y otros objetos personales de la víctima.
Pruebas y resolución
La identificación de los imputados fue posible gracias a la rápida actuación de la policía y, fundamentalmente, a las imágenes obtenidas de las cámaras de seguridad y los testimonios recabados. Días después del hecho, se llevaron a cabo dos allanamientos en el barrio El Molino, donde se demoró a los sospechosos y se secuestraron elementos probatorios de valor para la pesquisa, tales como cascos, vestimenta utilizada durante el robo y teléfonos móviles.
El acuerdo de juicio abreviado fue impulsado por el fiscal Juan Cupayolo y el defensor oficial Guillermo Costantino. Basualdo reconoció su participación en el hecho y aceptó la pena de prisión efectiva.
En un fallo diferenciado, el cómplice, Claudio Darío Saavedra, pudo beneficiarse de una resolución menos estricta. Al carecer de antecedentes penales previos, Saavedra accedió a la suspensión de juicio a prueba por el término de un año, evitando así la prisión efectiva.