Denuncian al municipio de Rancul por un basurero a cielo abierto

La instalación de un basural pegado a un inmueble desató denuncias judiciales por contaminación y paralizó la venta de la propiedad afectada. Hicieron presentaciones ante Fiscalía y Secretaría de Ambiente.

dPosta – Un basurero a cielo abierto ubicado sobre la Ruta Nacional 188, en las afueras de la localidad de Rancul, desencadenó un grave conflicto que combina reclamos ambientales con cuantiosos perjuicios económicos. La habilitación del predio municipal, situado de manera contigua a una propiedad de una hectárea que cuenta con instalaciones hoteleras y residenciales, provocó la inmediata caída de una operación de venta que se encontraba en curso, luego de que los compradores potenciales constataran la presencia del depósito de desperdicios.

La problemática trasciende el plano inmobiliario debido al impacto diario que sufre la zona. El acopio de residuos urbanos se realiza a escasa distancia de las viviendas, generando la emisión constante de olores penetrantes y densas columnas de humo tóxico derivadas de quemas periódicas a cielo abierto. Asimismo, las ráfagas de viento dispersan plásticos y basura volátil por los campos linderos, al tiempo que existe un temor fundado sobre la progresiva degradación de los suelos y la contaminación del agua subterránea por la filtración de lixiviados.

El sitio elegido por la gestión municipal para depositar los desechos cuenta con antecedentes conflictivos. Anteriormente, el gobierno local intentó edificar allí una planta de efluentes cloacales, iniciativa que quedó paralizada ante la falta de evaluaciones de impacto ambiental y la fuerte resistencia por el riesgo sobre las napas. A pesar de aquel antecedente, el acopio de desperdicios comenzó hace dos meses sin instancias de consulta ciudadana ni autorizaciones técnicas previas.

Ante la ausencia de respuestas oficiales en el ámbito local, se radicaron presentaciones ante la Fiscalía de General Pico e intervino la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de La Pampa. Los reclamos formales exigen la reubicación urgente del vertedero, la interrupción definitiva de las quemas de basura y una solución integral que resguarde tanto la salud de la población como el valor patrimonial de los inmuebles afectados.