dPosta – La denuncia penal presentada por Priscila Mora Grandon, de 20 años, y su familia puso bajo investigación el accionar de efectivos policiales durante un procedimiento realizado en la madrugada del domingo en el centro de Santa Rosa y el trato que recibieron posteriormente en la Seccional Tercera. La presentación incluye acusaciones por agresiones físicas, una requisa vejatoria y la presunta negativa de asistencia médica a la joven.
El episodio ocurrió frente a la Catedral San Cristóbal, sobre la plaza San Martín. Una grabación realizada por un testigo y difundida en redes sociales muestra a un efectivo que empuja violentamente a una joven, la hace caer sobre el asfalto y luego le aplica una patada mientras permanece reducida por otras policías. En la misma secuencia, el uniformado golpea en el rostro a un joven que ya estaba esposado y bajo control de los agentes.
La protagonista de las imágenes es Priscila, quien denunció el hecho ante la fiscala adjunta Anabella Libertad Kletzel, acompañada por su madre y su hermano de 18 años. En su presentación sostuvo que intervino cuando observó que un policía mantenía la cabeza de su hermano contra el suelo y que el joven comenzaba a mostrar signos de asfixia. Según su relato, intentó apartar al efectivo para que pudiera respirar y recibió golpes, un empujón y una patada.
La intervención policial se había iniciado luego de un incidente a la salida de un local bailable. De acuerdo con la reconstrucción de la joven, un desconocido había protagonizado una pelea con integrantes de su grupo y escapó con un teléfono celular. En medio de esa situación llegó la Policía y se produjo la persecución y posterior detención de su hermano.

Dentro de la comisaría
La presentación judicial no se limita a las agresiones registradas en la plaza. Priscila también denunció las condiciones en las que permaneció detenida en la Seccional Tercera, donde fue trasladada junto con su hermano.
Según describió, mientras el joven fue alojado en un sector de encierro, ella permaneció en el hall de la dependencia y fue objeto de burlas por parte de los efectivos. También afirmó que, cuando llegó una médica para revisarla, los policías intervinieron para desacreditarla y la profesional se retiró sin examinarla ni constatar las lesiones que presentaba.
Otro de los puntos denunciados fue la requisa a la que fue sometida. La joven aseguró que la llevaron a un baño y le ordenaron desnudarse por completo, con la puerta abierta y a la vista del personal policial que se encontraba en el lugar.
Además, señaló que el mismo agente que la había agredido en la plaza ingresó posteriormente a la dependencia sin quitarse el casco ni el pasamontañas. La denuncia también apunta a la falta de colaboración del personal para identificarlo.
La investigación judicial deberá establecer las circunstancias del procedimiento, identificar a los efectivos que participaron de la intervención y determinar las responsabilidades por los hechos denunciados en la comisaría. El video, las lesiones de los hermanos y los testimonios incorporados a la presentación forman parte de los elementos que deberán ser analizados.
La respuesta del Ministerio
En paralelo al avance de la causa penal, el Ministerio de Seguridad y Justicia y la Jefatura de Policía informaron que remitieron a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) el material audiovisual de las cámaras de seguridad y la documentación operativa correspondiente al procedimiento frente a la Catedral.
En un comunicado, las autoridades señalaron que la entrega se realizó de manera inmediata y manifestaron que actuarán con estricto apego a derecho y a los valores institucionales, en función de las resoluciones que surjan de la investigación.
Por el momento, el pronunciamiento oficial no anunció el apartamiento ni la suspensión preventiva de los policías involucrados. Las eventuales medidas administrativas quedaron supeditadas al avance de las actuaciones de la FIA, mientras la Fiscalía penal investiga las denuncias de agresiones y vejaciones.