dPosta – La crisis operativa del Frigorífico Pico sumó un capítulo crítico en las últimas horas con la interrupción del suministro eléctrico en una de sus dependencias clave. Según datos obtenidos de manera extraoficial, la Cooperativa de Electricidad local procedió al corte del servicio en las instalaciones ubicadas en la intersección de las calles 24 y 47, debido a una deuda que ya alcanza los 120 millones de pesos, correspondientes a tres periodos de facturación vencidos.
El impacto de esta medida es significativo para la logística de la firma, dado que en ese predio se concentra la administración central, las cámaras de frío y los sectores de deposte y envasado al vacío de su línea premium, Ohra Pampa. La falta de energía también afecta de forma directa al área de mantenimiento, paralizando tareas esenciales para el funcionamiento diario de la empresa.
Este escenario no es un hecho aislado, sino que profundiza una espiral de insolvencia que comenzó a hacerse pública a principios de diciembre. En aquel entonces, diversos productores rurales denunciaron la falta de pago por las jaulas de hacienda entregadas, revelando un rojo financiero global que se estima cercano a los 2.000 millones de pesos.
En medio de este colapso, los rumores sobre una posible venta han cobrado fuerza. El Frigorífico Gorina, que ya cuenta con participación societaria en la planta piquense, aparece como el principal interesado en la adquisición. No obstante, la operación se encuentra trabada por una exigencia contundente: los potenciales compradores pretenden iniciar la gestión sin pasivos laborales, lo que obligaría a la actual conducción a costear la totalidad de las indemnizaciones del personal.
Sin una solución inmediata para regularizar sus deudas corrientes y con una estructura de costos que parece desbordar su capacidad de pago, el futuro de la emblemática industria local permanece bajo una creciente incertidumbre.
(Con información de Maracó Digital)