Condenaron a un piquense por golpear y amenazar a su hija adolescente

El hombre fue declarado responsable de lesiones leves agravadas por el vínculo y deberá cumplir reglas de conducta durante dos años.

dPosta – Un hombre de General Pico fue condenado a seis meses de prisión de ejecución condicional luego de ser encontrado responsable de haber golpeado y amenazado a su hija de 16 años durante un episodio ocurrido en septiembre de 2025.

La sentencia fue dictada por el juez de Control Heber Pregno, quien homologó el acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre la defensa y el Ministerio Público Fiscal. El acusado reconoció su participación en los hechos y aceptó la pena acordada durante la audiencia realizada el 2 de septiembre de 2026.

Además de la condena, deberá cumplir durante dos años distintas reglas de conducta. Entre ellas se estableció la prohibición de realizar actos de perturbación respecto de la adolescente, el cumplimiento del plan de intervención y protección dispuesto por la Unidad Local de Niñez y la realización de un tratamiento psicológico.

Una agresión que comenzó con amenazas

El hecho ocurrió el 21 de septiembre de 2025, alrededor de las 22.30, en una vivienda de General Pico. Según se acreditó durante la investigación, el hombre había obligado a su hija a cocinar y comenzó a insultarla mientras realizaba esa tarea. También la amenazó con golpearla y con enviarla al hospital.

La situación se agravó cuando llamó a la adolescente hacia una de las habitaciones de la vivienda. La joven ingresó con elementos de cocina y allí comenzó la agresión física.

Durante el ataque, la víctima intentó protegerse y sufrió un corte en uno de los dedos de su mano izquierda. Luego, el hombre la golpeó en el rostro con una carpeta escolar y rompió contra su cabeza una madera perteneciente a un mueble.

La agresión continuó con golpes y patadas en distintas partes del cuerpo. En un momento, el hombre le dio una patada en el abdomen que provocó que la adolescente cayera al piso. Después tomó un cucharón y la golpeó en el ojo izquierdo, para luego continuar con golpes de puño y patadas mientras la joven intentaba cubrirse el rostro.

Una vez finalizado el ataque, el hombre le acercó medicamentos y hielo. Cuando la adolescente logró tranquilizarse, le ordenó además que limpiara los elementos que habían quedado dañados durante el episodio.

Poco después, el hombre abandonó la vivienda. La joven aprovechó ese momento para escapar y pedir ayuda a un vecino, quien posteriormente dio aviso a la Policía.

El informe psicológico

Durante el proceso también se incorporó una pericia psicológica realizada a la adolescente. El informe señaló indicadores compatibles con experiencias de maltrato crónico y recomendó que iniciara un tratamiento especializado.

La evaluación describió además una situación de marcada vulnerabilidad, con antecedentes de violencia y desprotección dentro del ámbito familiar. También hizo referencia a un fuerte vínculo de dependencia afectiva y material respecto de su padre, pese a las situaciones negativas que había atravesado.

La investigación había sido formalizada el 23 de septiembre de 2025. Finalmente, las partes acordaron resolver el caso mediante un juicio abreviado, en el que el acusado admitió los hechos y aceptó la responsabilidad penal.

Al dictar sentencia, Pregno consideró acreditada la responsabilidad del hombre por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo y estableció la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional.

La condena no implica el ingreso efectivo a prisión, pero queda sujeta al cumplimiento de las reglas de conducta fijadas por el tribunal durante los próximos dos años.