Condenan al hombre que robó más de 7 millones en FAA

Se trata de un albañil de 36 años que hacía trabajos en la sede de Federación Agraria. En mayo de este año tomó las llaves para ingresar de noche a la Fundación Maracó que funciona en el inmueble de calle 12.

dPosta – En el marco de un acuerdo de juicio abreviado, la jueza de control María Jimena Cardoso, condenó a pena de prisión en suspenso a un hombre de 36 años que en mayo de este año, mientras realizaba trabajos en la sede de Federación Agraria Argentina, tomó las llaves  de la Fundación Maracó para ingresar de noche y llevarse más de 7 millones de pesos.

Paulo Sebastián Arriagada fue considerado autor material y penalmente responsable del delito de “robo agravado por uso de llave verdadera sustraída”. La pena acordada fue de tres años de prisión de ejecución condicional. Además, se le obligó a fijar domicilio y no concurrir al lugar del robo.

Por otro lado, el fallo de la jueza Cardoso absolvió a una mujer de 37 años, pareja del condenado, que había sido investigada por el delito de “encubrimiento agravado con ánimo de lucro”.

El acuerdo fue presentado por el fiscal Damián Campos, los imputados y el defensor oficial Walter Vaccaro. El damnificado, al ser informado sobre el alcance del acuerdo arribado por las partes, prestó su conformidad.

Las pruebas aportadas en el legajo permitieron comprobar que, en la madrugada del 11 de mayo de este año, el imputado ingresó a la Fundación Maracó de General Pico, previo causar daños en la cerradura de una ventana correspondiente a una de las oficinas. Una vez dentro, se dirigió hacia la oficina del damnificado, donde realizaba trabajos de pintura, y allí sustrajo una llave, la cual se encontraba oculta, para proceder con la misma a la apertura de la caja fuerte y sustrajo la suma de $7.695.581 pesos argentinos junto a la llave mencionada.

La jueza dio por acreditado el hecho y expresó que “el imputado ingresó al inmueble y sustrajo una suma considerable de dinero, que se encontraba guardada en una caja fuerte a la que únicamente accedían dos personas con llave”.

El análisis de las cámaras fílmicas, las actas de inspección ocular, así como el acta de allanamiento y la recuperación parcial del dinero guardado entre envoltorios de nylon en un domicilio particular vinculado al imputado, dan cuenta de la clara relación entre este y el ilícito.

Además, el imputado Arriagada reconoció al prestar declaración, que trabajó en la obra y que tenía libre circulación en el lugar.

La absolución de la mujer se sustenta en la ausencia de elementos probatorios que comprometan su participación directa en el delito. “Su declaración, otras testimoniales y la inexistencia de evidencias materiales contundentes excluyen, razonablemente, la certeza de su participación en el hecho, lo que justifica el pedido de absolución formulado por el fiscal”, expresó la magistrada.