dPosta – Un hombre de 29 años fue condenado en Santa Rosa a ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo por un hecho de violencia de género en perjuicio de su expareja. La sentencia fue dictada por el juez de audiencia Carlos Besi, quien además ordenó su detención inmediata una vez que el fallo quede firme.
De acuerdo a lo probado en el juicio oral, el hecho ocurrió cuando la víctima se acercó a la vivienda del acusado para preguntarle por qué un hijo en común se encontraba solo en la vía pública. En ese contexto, el imputado la agredió físicamente en distintas partes del cuerpo utilizando un objeto metálico. La situación cesó con la intervención de la hermana del agresor, quien retiró a la mujer del lugar.
El magistrado consideró acreditada la autoría del delito de lesiones leves agravadas por el vínculo y mediando violencia de género, en el marco de la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, y declaró al acusado reincidente, dado que registraba antecedentes penales.
Para fijar la pena, Besi tuvo en cuenta informes técnicos que dieron cuenta del estado de vulnerabilidad de la víctima, señalando que el agresor se aprovechó de esa situación. En ese sentido, sostuvo que el hecho se produjo en un contexto de control y aislamiento, que colocó a la denunciante en una posición de desventaja.
Como único atenuante, el juez valoró la conducta del imputado durante el debate, su juventud y el hecho de contar con una actividad laboral, considerando que podría reinsertarse socialmente.
En la parte resolutiva, se dispuso mantener la restricción absoluta de acercamiento y contacto con la víctima hasta que la sentencia quede firme. Una vez cumplida esa instancia, se ordenó la detención inmediata del condenado.
La pena fue de cumplimiento efectivo debido a que el hombre contaba con una condena previa de seis meses de prisión efectiva por hechos similares contra la misma víctima.
Durante el juicio, la fiscala Verónica Ferrero había solicitado una pena de diez meses de prisión, pedido al que adhirió la querella particular, representada por la defensora oficial Paula Arrigone, quien remarcó que no se trató de un episodio aislado sino de un ciclo de violencia.
Por su parte, la defensa, a cargo de la defensora oficial Vanesa Ortiz, solicitó la absolución del imputado al considerar que los hechos no habían sido debidamente probados.