dPosta – Un hombre de 50 años fue condenado a 13 años de prisión efectiva por los delitos de abuso sexual con acceso carnal mediando violencia y desobediencia judicial, en un caso encuadrado en la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia hacia las mujeres. La sentencia fue dictada por el juez de audiencia Raúl Miguez Martín, quien además ordenó su inmediata detención tras revocar las medidas sustitutivas que le habían sido impuestas.
El hecho tuvo como víctima a su expareja, una mujer en situación de vulnerabilidad por presentar trastornos en su desarrollo intelectual. Según se acreditó en el juicio, el imputado —empleado municipal— se dirigió hasta el domicilio de la damnificada, donde cometió la agresión sexual y la amenazó de muerte, pese a tener vigente una prohibición de acercamiento y contacto.
Durante los alegatos, el fiscal Héctor David López solicitó la pena finalmente impuesta y advirtió sobre el riesgo de fuga del acusado, mientras que la querella, representada por la Secretaría Provincial de la Mujer, pidió una condena de 15 años. Por su parte, la defensa reclamó la absolución al sostener que no se había probado la presencia del imputado en el lugar.
En su resolución, el magistrado valoró especialmente el testimonio de la víctima y consideró que existía un conjunto de pruebas “graves, precisas y concordantes” que permitieron acreditar los hechos. Asimismo, remarcó que el análisis se realizó bajo los estándares establecidos por normativas nacionales e internacionales en materia de violencia de género.
Al fundamentar la pena, el juez señaló la ausencia de atenuantes y la presencia de múltiples agravantes, entre ellas el aprovechamiento de la desigualdad de poder, la vulnerabilidad de la víctima y los antecedentes del condenado por delitos sexuales previos. También subrayó la reiteración de conductas violentas y el desprecio por los derechos de las mujeres.
Finalmente, dispuso que, una vez firme la sentencia, el condenado sea incorporado al registro de antecedentes por delitos contra la integridad sexual y se obtengan muestras para su identificación genética.