dPosta – El reciente anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la licitación y privatización de la Ruta Nacional 5, desató críticas en La Pampa por parte de organizaciones civiles y referentes políticos que coinciden en que la medida prioriza la recaudación sobre la seguridad vial. El eje de la controversia es que el proyecto no contempla las obras de fondo necesarias, siendo calificado por los grupos de seguridad vial como un “lavado de cara” insuficiente.
Sergio Romero, referente de la agrupación Autovía Ruta 5 Ya, fue categórico al cuestionar los alcances del proyecto. Tras acceder a los pliegos licitatorios, sostuvo que las expectativas generadas por el anuncio nacional no se condicen con la realidad de las obras proyectadas.
“Hoy tenemos mucha esperanza, aunque pocas expectativas. Cuando accedimos a los pliegos nos dimos cuenta de que era un lifting, entonces lo tomamos como tal”, expresó Romero, explicando que la licitación actual se limitará a trabajos superficiales. Según detalló, las obras incluyen solamente la pintura de las líneas de demarcación, bacheos menores y el leve levantamiento de banquinas, sin resolver los problemas estructurales que provocan siniestros viales.
El reclamo histórico de la organización apunta a una obra integral que garantice la seguridad vial, adaptada a la densidad del tránsito de cada tramo. “Lo que estábamos pidiendo nosotros es autovía, autopista o ruta segura, de acuerdo a los tramos. Hay lugares donde no tiene sentido una autopista por el costo y la densidad de tránsito, pero sí una autovía, para evitar los choques frontales”, insistió Romero.
Aunque reconoció que la licitación es un “paso” en la dirección correcta, Romero fue enfático en que es insuficiente: “Vemos con agrado que sí, que bárbaro, vamos a empezar, la van a licitar. Esta licitación, por ahora, es un lifting”.
Gestiones con Nación y empresas
El referente de Autovía Ruta 5 Ya también reveló los esfuerzos de la organización por gestionar mejoras concretas ante el Gobierno Nacional, incluyendo la propuesta de construir travesías urbanas o rotondas en los accesos a los pueblos de Anguil, Uriburu, Lonquimay y Catriló.
Además, el grupo busca establecer un vínculo con empresas energéticas para mejorar la infraestructura vial. Romero mencionó que se está gestionando una audiencia con el CEO de YPF con la meta de conformar una Unión Transitoria de Empresas (UTE) junto a otras petroleras que operan en Vaca Muerta, Loma de la Lata y Medanito, con el objetivo de facilitar y asegurar el tránsito pesado de materiales por las Rutas 5, 35, 152 y 20. El grupo mantiene contacto con funcionarios nacionales, como Federico Sturzenegger, utilizando como “puente” al referente local de La Libertad Avanza.
Peaje sin obras, el cuestionamiento político
En sintonía con las críticas del sector civil, el diputado provincial del PJ, Espartaco Marín, manifestó su disconformidad con el anuncio, enfocándose en el impacto económico para los pampeanos.
Marín cuestionó específicamente la inclusión de un peaje en Lonquimay como parte de la nueva concesión. “Van a poner un peaje en Lonquimay para recaudar, sin garantizar una sola obra nueva en La Pampa. No nos parece beneficioso”, sentenció el legislador a través de sus redes sociales.
El diputado recordó que el Gobierno Provincial, liderado por Sergio Ziliotto, había solicitado formalmente el traspaso de 600 kilómetros de rutas nacionales, incluyendo un tramo de la Ruta 5, al ámbito provincial para que el mantenimiento y la reparación corrieran por cuenta de la provincia. Lamentó que, nueve meses después de ese pedido, la única respuesta del Gobierno Nacional sea una licitación que impone un nuevo costo a los usuarios sin la promesa de una autovía ni de obras de seguridad integral en territorio pampeano.