dPosta – Clínicas y sanatorios de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut emitieron un comunicado conjunto en el que advierten sobre el riesgo inminente de interrumpir la atención a los afiliados de PAMI. Las instituciones prestadoras denuncian que los aranceles actuales presentan un desfasaje del 70% frente a la inflación acumulada desde finales de 2023, situación que calificaron como insostenible para cubrir salarios y suministros básicos.
El sector privado de salud patagónico, compuesto por aproximadamente 30 establecimientos, señaló que la continuidad de los servicios médicos generales se encuentra en grave riesgo operativo. Si bien aseguraron que se priorizarán las urgencias y emergencias, exigieron una respuesta inmediata por parte de la obra social nacional para evitar un colapso total de la prestación.
Este reclamo se suma a antecedentes recientes en La Pampa. El pasado 10 de febrero, sanatorios de Santa Rosa y General Pico ya habían suspendido cirugías programadas y turnos ambulatorios por falta de regularización en los pagos, medida que se levantó tras una acreditación de fondos. Sin embargo, el conflicto resurge en un contexto de incertidumbre administrativa en la UGL XXI pampeana.
Tras la salida de Luciano Ortiz, el organismo estuvo bajo una acefalía virtual durante un mes. Su reemplazante designado, el médico Rubén Dayan, recién regresó esta semana de un viaje al exterior para formalizar su rol. Durante ese interín, otros sectores como ópticos y odontólogos también interrumpieron sus servicios por deudas similares. Las clínicas ahora aguardan una mesa de negociación para actualizar valores y garantizar la atención de los jubilados, quienes vuelven a quedar rehenes de la crisis financiera que atraviesa el sistema de salud privado regional.