Brutal ataque pirata: balean y secuestran a pampeanos en Ruta3

Los trabajadores de General Campos y Guatraché fueron emboscados en la provincia de Chubut. Tras un gran despliegue policial nocturno, capturaron a la banda y recuperaron el botín de $43 millones.

dPosta – Durante la tarde del último sábado, dos transportistas pampeanos fueron blanco de un despiadado asalto con modalidad de piratería del asfalto mientras transitaban por la emblemática Ruta Nacional 3, dentro de la jurisdicción de la provincia de Chubut. El gravísimo hecho delictivo, que pareció calcado del guion de una película de acción, incluyó disparos a quemarropa contra las víctimas, una privación ilegítima de la libertad, el robo de una millonaria suma de dinero y un enorme operativo policial a campo traviesa que culminó con el arresto de todos los implicados.

Las víctimas del sangriento episodio fueron identificadas como dos operarios domiciliados en localidades del sur pampeano. El conductor del vehículo de carga es un vecino oriundo de General Campos, en tanto que su acompañante tiene residencia permanente en la localidad de Guatraché.

Interceptación planificada

El asalto se perpetró aproximadamente a las 17:00 horas, en la desolada zona conocida como Pampa Salamanca, un sector de la ruta situado en las proximidades de la localidad costera de Camarones. De acuerdo a los reportes de la investigación, el camión donde viajaban los pampeanos fue interceptado de manera sorpresiva y violenta por una imponente camioneta Dodge RAM de color blanco. El vehículo de los agresores transitaba sin sus respectivas chapas patentes, una clara señal de la premeditación del golpe comando.

Tras ejecutar una peligrosa maniobra para cerrarle el paso al transporte pesado sobre la misma cinta asfáltica, tres delincuentes con los rostros cubiertos con pasamontañas y portando armamento de grueso calibre descendieron de la pick-up. Bajo constantes insultos y amenazas de muerte, abordaron a los transportistas pampeanos, exigiéndoles a gritos la entrega de la totalidad del dinero en efectivo que sabían que trasladaban en la cabina del camión.

Disparos, sangre y un rehén en fuga

La banda criminal dejó en claro desde el primer segundo que no estaba allí para negociar. Para doblegar cualquier intento de resistencia e infundir un pánico absoluto, los asaltantes abrieron fuego en el interior del habitáculo del camión de forma desalmada. El impacto de esta balacera fue trágico: el joven de Guatraché recibió un balazo a quemarropa que impactó de lleno en su región abdominal, mientras que el chofer de General Campos sufrió una herida de proyectil en una de sus piernas.

Una vez que lograron apoderarse de la gigantesca recaudación, los criminales tomaron por la fuerza al camionero de General Campos. Lo subieron como rehén a la camioneta Dodge RAM, utilizándolo como un escudo humano para garantizar la fuga y obligándolo incluso a conducir el vehículo bajo amenaza. Dejaron al acompañante de Guatraché abandonado a su suerte, malherido y desangrándose en soledad al costado de la ruta.

La huida finalizó en las inmediaciones del acceso norte a la ciudad de Comodoro Rivadavia. Al verse acorralados por los controles de tránsito, los delincuentes optaron por abandonar la camioneta con el chofer pampeano en su interior y continuar su frenético escape a pie, perdiéndose en medio de la agreste estepa patagónica.

Las patrullas que llegaron a las escenas del crimen priorizaron la urgente asistencia sanitaria. El paciente oriundo de Guatraché presentaba un pronóstico reservado y un cuadro de gravedad clínica por los graves daños en su zona abdominal.

Persecución nocturna

Frente a la inusitada ferocidad del ataque armado, la Jefatura de la Policía de Chubut ordenó un gigantesco operativo cerrojo. Participó personal de comisarías jurisdiccionales, agentes de Infantería, peritos de la Policía Científica y los comandos tácticos del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP).

Para rastrear a los prófugos en la oscuridad absoluta del campo abierto, las autoridades desplegaron drones equipados con cámaras térmicas, apoyados en el terreno por la División Canes. Los sensores térmicos detectaron una anomalía de calor que permitió arrinconar a los peligrosos asaltantes en un profundo sumidero natural de la geografía del lugar. Al verse rodeados por las fuerzas de elite, los sospechosos se entregaron y fueron esposados en el acto, sin oponer resistencia armada.

Los agentes lograron recuperar el total del botín sustraído a los pampeanos: la impresionante suma de 43 millones de pesos fraccionados en 95 fajos. En el perímetro de la detención, la policía incautó la Dodge RAM y un alarmante arsenal con poder de fuego militar. Se secuestró un fusil semiautomático, una pistola 9 mm, varios cargadores completos, teléfonos celulares y capuchas utilizadas para el ataque.

Los tres sujetos detenidos y la totalidad del armamento incautado quedaron a entera disposición del Ministerio Público Fiscal de Chubut para el rápido avance de la causa penal.