Billeteras virtuales: 1 de cada 4 usuarios no paga las cuotas de los créditos

Hay más de seis millones de deudores con fintech y 25% de los ahorristas tiene problemas para pagar cuotas. Ola de desinstalaciones de aplicaciones

dPosta – Desde las principales billeteras digitales evalúan aplicar una rebaja de las tasas de interés que cobran por sus créditos a millones de clientes.

La decisión se tomó en medio de la disparada de la morosidad que -en promedio- ya alcanza a uno de cada cuatro deudores, en gran parte usuarios que se endeudaron para “llegar a fin de mes” y no tomaron en cuenta los elevados costos que cobran las aplicaciones.

La medida beneficiará a por lo menos 6 millones de clientes de las billeteras que ya tomaron créditos.

De esos seis millones, la mitad son trabajadores informales, a los que los ingresos les fueron afectados por la caída del consumo, y una actividad económica que en general no repunta.

Créditos en billeteras virtuales: el costo de endeudarse

En la actualidad, el crédito promedio de las billeteras van desde los $300.000 hasta los $500.000.

El plazo de esas líneas va de tres a seis meses de plazo.

No parecen ni montos elevados y a un plazo extenso. Sin embargo, hoy alrededor del 25% de los créditos otorgados no puede pagarse en tiempo y forma, lo que a su vez abultan las deudas de los clientes.

El costo de ese endeudamiento es muy elevado, en relación a la evolución de los ingresos de los clientes de las compañías. Y también en función de la inflación prevista, en torno del 27% a 30% anual.

La tasa que cobran, en promedio, las billeteras asciende a una tasa nominal (TNA) 115%-120% anual. Lo que implica un costo financiero total (CFT) que en la mayoría de los casos supera largamente el 200% anual. En algunos casos, el CFT se arrima al 300% anual.

Lo dicho: bien por encima de la pauta inflacionaria interanual.

Altas tasas de interés: mea culpa de las fintech

Mariano Biocca, director ejecutivo de la cámara que engloba a las fintech, hace un mea culpa sobre la situación crediticia.

El ejecutivo dice que las compañías harán una revisión del actual sistema crediticio. Y que, en ese sentido, habrá una baja de los costos del endeudamiento. Y una reevaluación del mercado.

Hoy en día, las billeteras prestan con capital propio. Eso las diferencia de los bancos, que toman depósitos de sus clientes.

Biocca, al argumentar sobre los elevados costos cobrados por las billeteras, asegura que “los clientes buenos terminan pagando por los clientes malos”, los que no pueden abonar las cuotas de los préstamos en tiempo y forma.

Deudores dejan de pagar y eliminan aplicaciones

En las últimas semanas, las redes sociales se llenaron de mensajes de deudores con las billeteras digitales que, como “solución” a la imposibilidad de pagar las cuotas eligieron la eliminación de las aplicaciones. Como si esa acción le solucionara el problema.

Biocca, ante una consulta de iProfesional, es categórico: “Si el deudor no paga, primero la compañía le va a sugerir una normalización; incluso una negociación para solucionar el problema. Pero si la persona elimina la aplicación, sin mostrar voluntad de pago, lo más probable es que la empresa traslade el caso a un estudio de abogados. Y ahí cambia la dinámica entre las partes”.

Está claro: aunque parezca obvia la aclaración, la eliminación de la app no significa que la empresa pierda el rastro de su cliente.

La morosidad es récord

En enero de 2026, la mora en los créditos es crítica en el sector de las entidades no financieras (proveedores de crédito que no son bancos, como emisoras de tarjetas no bancarias o plataformas de e-commerce). En este segmento, la irregularidad ya superó el 27%.

Esto significa que más de un cuarto de los préstamos otorgados por estos canales se encuentra en situación irregular, un nivel de estrés que solo se había visto durante la crisis de 2019 y el año de la pandemia.

Dentro de este ecosistema no bancario, gigantes como Tarjeta Naranja y Mercado Libre, que concentran casi el 60% de este mercado, también han visto cómo la irregularidad de sus carteras de clientes siguió escalando en el inicio del año.

Sin una reducción en la volatilidad de las tasas y un alivio real para el deudor, el sistema corre el riesgo de consolidar una situación de exclusión crediticia para una parte importante de la población, justo cuando la economía más necesita del crédito para reactivarse.

Fuente: iProfesional