dPosta – Con aumentos que superaron el 400% desde noviembre de 2023, la medicina prepaga se transformó en un “lujo” inaccesible para una porción cada vez mayor de la población. El resultado es concreto ya que desde la asunción de Javier Milei, más de 700 mil personas perdieron su cobertura médica y pasaron a depender exclusivamente de un sistema público de salud cada vez mas desfinanciado (-20,0% de recursos versus 2023).
Lejos de tratarse de un fenómeno aislado, la caída en la cobertura expone uno de los efectos más visibles del modelo económico en marcha: la reconfiguración forzada del gasto en los hogares, donde el peso creciente de tarifas, servicios y alimentos desplazó incluso derechos esenciales como la salud. En este escenario, la proporción de la población con obra social, prepaga o mutual cayó del 67,5% al 65,4% entre 2023 y 2025.
El contraste se vuelve más evidente en medio del debate público actual. Mientras cientos de miles de personas quedaron afuera del sistema de salud, el dueño de Mercado Libre, Marcos Galperin -uno de los principales beneficiados por las políticas oficiales- se burló en redes a una jubilada que cobra apenas 390.00 pesos y no puede pagar sus medicamentos. La escena condensa una lamentable característica de la época y que abarca a una mayoría trabajadora que ya no puede siquiera acceder a bienes y servicios básicos, a la par que se consolidan los privilegios para unos pocos.
Más población sin cobertura
Entre el ajuste como política de Estado, la reasignación del presupuesto familiar y el retroceso en la escala social se configuró, en este último tiempo, la realidad de los hogares argentinos forzados modificar (a la baja) sus canastas de consumo por el aumento desmedido de servicios y, a la par, la erosión de su poder de compra. Lo anterior tiene que ver con la nueva estructura de precios relativos que obligó a rediseñar las estrategias de supervivencia de los hogares y a desplazar bienes tradicionales -como carne vacuna, lácteos e indumentaria- por el mayor peso de los gastos fijos.
En el caso puntual de las prepagas, desde que asumió el Gobierno de Javier Milei, aumentaron 417% frente a una inflación de 293% en el mismo período. En consecuencia, en 2013 la medicina prepaga demandaba el 11% de un salario formal promedio. Para 2019, llegaba al 19%, a fines de 2023 estaba en 17%, y en noviembre de 2024 saltó al 25%, y tras meses donde el valor de los planes siguió creciendo más que la inflación y los salarios, la incidencia se mantuvo en un nivel elevado, siempre arriba del 20%, de acuerdo con datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
Hay que considerar que estos aumentos ocurrieron en un contexto donde no solo se perdió poder de compra de los salarios sino que, a la par, se destruyeron fuentes de trabajo formales: en los últimos dos años se perdieron más de 200mil empleos registrados, dejando a cada vez más argentinas y argentinos sin aportes y sin cobertura médica.
“El gobierno de Milei que tenía como objetivo achicar el Estado para que creciera el sector privado, paradójicamente, después de dos años deja cada vez más personas dependiendo únicamente de la salud pública”, señaló un informe presentado por el Instituto Argentina Grande (IAG).
El centro de estudios relevó lo que sucede a nivel país con esta problemática y arrojó datos alarmantes: desde fines del 2023 se incrementó en más de 700.000 la cantidad de personas sin cobertura de salud en Argentina.
En detalle, la población que cuenta con obra social, prepaga, mutual o algún servicio de emergencia se encontraba en 67,5% en el segundo trimestre de 2023 pero para el segundo trimestre de 2025, se ubicó en 65,4%, es decir se 2,1 puntos porcentuales por debajo. “Esto implica que la población que solo posee cobertura médica a través del sistema de salud pública pasó de 9.551.000 personas a 10.293.000, engrosándose en 742.000 personas”, precisaron.
Fuente: El Destape