Argentina volverá a vender carne a Japón después de 20 años

El acuerdo sanitario permitirá el ingreso de carne vacuna argentina a un mercado que importa cortes de alta calidad por más de USD 3.000 millones anuales.

dPosta – Después de dos décadas, la carne vacuna argentina volverá a ingresar al mercado japonés. El Gobierno nacional anunció la apertura del destino asiático luego de un proceso de negociación iniciado en 2024, que concluyó con el acuerdo de los requisitos sanitarios exigidos por las autoridades de ambos países.

La habilitación permitirá exportar cortes producidos en la zona argentina libre de fiebre aftosa con vacunación, bajo las condiciones establecidas para el comercio bilateral. Japón es uno de los mercados más exigentes del mundo en materia de calidad alimentaria y representa una oportunidad para la cadena ganadera nacional.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que Japón importa carne bovina de alta calidad por más de USD 3.000 millones al año y sostuvo que la apertura genera nuevas posibilidades para los productores argentinos.

Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) valoraron el acuerdo y señalaron que representa un reconocimiento al trabajo realizado durante años en materia de sanidad, trazabilidad y calidad. La entidad destacó la intervención de la Cancillería, el Ministerio de Economía, el SENASA, el IPCVA y el sector privado para alcanzar las condiciones necesarias.

Más destinos para la carne argentina

La reapertura del mercado japonés llega en un momento de crecimiento de las exportaciones de carne vacuna, impulsadas principalmente por la mejora de los precios internacionales.

La cadena ganadera busca ampliar la presencia argentina en destinos de mayor poder adquisitivo y reducir la dependencia de algunos mercados tradicionales. China continúa como el principal comprador, aunque la incorporación de Japón representa una posibilidad de avanzar sobre un segmento de cortes premium.

El consultor ganadero y director de la Sociedad Rural Argentina, Andrés Costamagna, proyectó que las exportaciones de carne vacuna podrían superar los USD 3.000 millones durante 2026, aunque con un volumen inferior al de años anteriores.

Según el análisis del especialista, la menor disponibilidad de hacienda y el proceso de recomposición de los rodeos limitaron la producción destinada al exterior. En ese contexto, el aumento de los precios internacionales permitió sostener una mayor facturación con menores volúmenes.

Números del comercio exterior

Los datos del sector muestran un crecimiento del valor exportado. Entre enero y julio de 2026, las ventas externas de carne bovina alcanzaron USD 2.768 millones, con envíos cercanos a las 403.100 toneladas peso producto.

El volumen exportado aumentó 6,7% respecto del mismo período del año anterior, mientras que el valor creció 41,8%, una diferencia explicada por la suba de los precios internacionales.

En julio, el valor promedio de exportación de carne vacuna refrigerada y congelada llegó a USD 7.123 por tonelada, un 27,5% más que en igual mes de 2025.

Estados Unidos también tuvo un papel destacado durante el año. La Argentina completó antes de lo previsto el cupo de 100.000 toneladas con acceso preferencial a ese mercado, mientras que los embarques hacia ese destino crecieron con fuerza.

Durante los primeros siete meses, Estados Unidos recibió 65.500 toneladas de carne argentina y representó el 19,5% del total exportado, con un incremento interanual del 211,5%.

China, en tanto, se mantuvo como el principal comprador y concentró cerca del 60% de los embarques acumulados. En julio, las ventas al mercado chino alcanzaron 21.000 toneladas por USD 126,3 millones.

El desafío de sostener la oferta

Con la incorporación de Japón, la industria frigorífica y los productores buscan consolidar una etapa de mayor apertura comercial para la carne argentina.

El desafío será sostener la disponibilidad de hacienda, cumplir con los estándares sanitarios internacionales y aprovechar la demanda de mercados que priorizan calidad y trazabilidad.

La reapertura japonesa devuelve a la Argentina un comprador estratégico y suma una nueva oportunidad para una cadena que apunta a incrementar el valor de sus exportaciones.