dPosta – La crisis de la industria frigorífica pampeana volvió a reflejarse en dos acuerdos laborales homologados por la Secretaría de Trabajo y Promoción del Empleo. El Frigorífico General Pico, que atraviesa un concurso preventivo de acreedores tras una fuerte reducción de personal, modificará la liquidación de salarios, mientras que Carnes Pampeanas implementará suspensiones rotativas y una reducción de la jornada laboral.
Las resoluciones 125 y 126, fechadas en octubre y publicadas en el Boletín Oficial, fueron firmadas en el marco de entendimientos entre las empresas y el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de la Carne. Ambos convenios incluyen compromisos para evitar despidos durante su vigencia.
Frigorífico Pico: cambios en la liquidación salarial
El Frigorífico General Pico, que opera la planta de Trenel, acordó que el 70% de determinados conceptos salariales se liquide como sumas no remunerativas durante septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2026.
La modificación alcanza los rubros sueldo, asistencia, suma adicional, presentismo y horas nocturnas. El convenio establece que los trabajadores comprendidos mantendrán el 100% de su salario neto, aunque cambiará el carácter de una parte de los conceptos que lo integran.
El acuerdo también prevé la posibilidad de extender estas condiciones durante otros seis meses. A cambio, la empresa se comprometió a garantizar la estabilidad laboral del personal alcanzado y a no efectuar despidos, salvo por causas justificadas.
La medida se conoce en un contexto complejo para la firma, que ingresó en concurso preventivo después de una crisis financiera que paralizó sus actividades y derivó en cerca de 200 desvinculaciones durante los primeros meses del año.
A mediados de 2026, la planta de Trenel retomó parcialmente la producción mediante un esquema de alquiler y operación a cargo del frigorífico Gorina.
Carnes Pampeanas: suspensiones rotativas
Por su parte, Carnes Pampeanas, perteneciente al Grupo Lequio, acordó un esquema de suspensiones rotativas y reducción de la actividad entre el 1 de octubre de 2026 y el 31 de enero de 2027, bajo el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo.
El convenio establece que los trabajadores cumplirán el 30% de las horas habituales. Durante ese período, percibirán un 30% del salario con carácter remunerativo y una prestación no remunerativa equivalente al 70% de la remuneración neta que les hubiera correspondido. Los pagos no podrán quedar por debajo de la garantía horaria aplicable.
La empresa se comprometió a no realizar despidos sin causa durante los cuatro meses de vigencia del acuerdo. Los conceptos remunerativos y no remunerativos serán considerados para el cálculo del aguinaldo y de eventuales indemnizaciones. En tanto, los trabajadores próximos a jubilarse quedaron excluidos y continuarán cobrando la totalidad de sus haberes como remunerativos.
No es la primera vez que la firma recurre a este mecanismo: en octubre de 2025 había acordado una reducción de la jornada y suspensiones rotativas durante tres meses para afrontar la caída de la actividad.
Los convenios se inscriben en un escenario de dificultades para la industria frigorífica, afectada por la retracción del consumo interno, el aumento de los costos y los problemas financieros. En La Pampa, el contexto también se refleja en las exportaciones: durante el primer trimestre de 2026 sumaron 99,5 millones de dólares, cerca de un 11% menos que en igual período del año anterior, según un informe de Ecolatina e I-COMEX.
(Con información de El Diario)