Abusos en APAP: Carbonel fue trasladado a una Comisaría

Hugo Carbonel comienza a pagar por las aberraciones que cometió contra jóvenes discapacitadas que concurrían a su fundación. El TIP confirmó la condena y fue traslado desde su casa a una dependencia policial.

dPosta – El Tribunal de Impugnación Penal (TIP) confirmó hoy la condena de 14 años de prisión efectiva contra Hugo Carbonel, sentenciado por abusos sexuales contra jóvenes discapacitadas que acudían a la fundación APAP. El Juzgado de Ejecución Penal ordenó en horas del mediodía su traslado inmediato desde su vivienda particular, donde cumplía con arresto domiciliario, a una celda de la Comisaría Tercera.

El fallo del TIP, que confirmó en un todo la sentencia de primera instancia, establece la figura del “doble conforme” (segundo fallo condenatorio) y deja la situación del condenado en manos del Juzgado de Ejecución Penal, a cargo de Mauricio Pascual, quien tomó conocimiento y cortó en el mismo día con el beneficio del arresto domiciliario.

La defensa de Carbonel podrá ahora apelar, por un lado, el fallo del TIP para llevar la causa hasta la última instancia posible y, al mismo tiempo, buscar retrotraer la detención en Comisaría o cárcel del detenido alegando su avanzada edad, 76 años, o problemas de salud. En este caso, el ex titular de APAP llevaría todas las de perder, ya que, de no demostrar un gravísimo estado de salud, se conoce que el juez Pascual no otorga beneficios a condenados por delitos sexuales. Por ello, la Comisaría Tercera podría ser apenas una adaptación para el chacal de APAP, y la cárcel de Senillosa (Neuquén) comienza a vislumbrarse como su probable destino final.

El Tribunal de Impugnación Penal ratificó la sentencia dictada originalmente el 3 de octubre de 2025 por el Tribunal de Audiencia de General Pico, integrado por los jueces María José Gianinetto, Federico Pellegrino y Marcelo Luis Pagano. Aquella resolución había considerado a Carbonel, de 76 años, como autor material y penalmente responsable de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal como delito continuado” en perjuicio de una de las víctimas, y “abuso sexual con acceso carnal” en perjuicio de otra.

Las pruebas

Para comprender la magnitud de la confirmación del TIP, es necesario remitirse a los fundamentos del fallo de primera instancia, donde las pruebas reunidas durante el debate oral resultaron demoledoras.

En aquella oportunidad, los magistrados fueron tajantes al evaluar el consentimiento en un contexto de discapacidad. El tribunal expresó con claridad: “No desconocemos ni se encuentra en discusión el derecho y capacidad de las personas con discapacidad a gozar de su sexualidad con libertad y en igualdad de condiciones, pero en este caso claramente, por las propias declaraciones de las jóvenes damnificadas, se extrae que las prácticas sexuales que mantuvieron con Hugo Carbonel no resultaron actos libres, actos queridos por ellas, consentidos, sino por el contrario, se concluye que fueron obligadas a ello por el acusado”.

La investigación había determinado que los abusos ocurrieron entre los años 2014 y 2023, aprovechando Carbonell su posición de máxima autoridad en la institución a la que asistían las víctimas. Sobre una de las damnificadas, el fallo detalló una asimetría de poder escalofriante: “Carbonel se valió de las características propias de la joven para cometer los hechos de abuso sexual, pero también de las suyas, por el lugar que ocupaba en la institución APAP”.

Los jueces agregaron que el acusado “obligaba a la damnificada a ir a su encuentro para someterla sexualmente y saciar sus deseos sexuales, utilizando a su favor el rol que ocupaba en la asociación, como así también su mayor vulnerabilidad y su capacidad de autodeterminación disminuida”.

La denuncia y sospechas

La causa contra Carbonel se inició el 11 de marzo de 2024, tras una denuncia realizada por la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso. La jefa comunal había recibido mensajes y audios directos en su teléfono personal de parte de una ex empleada de APAP, quien reveló las situaciones de abuso y vulneración de derechos que ocurrían en el seno de la institución. Los dichos de esa trabajadora fueron respaldados por audios que algunos llegaron a viralizarse y exponían a Carbonel en diálogos aberrantes con algunas de las víctimas.

Hoy, con la ratificación de la pena de 14 años, la justicia parece dar un paso decisivo hacia el cierre de un ciclo de impunidad que se extendió por bastante más de una década, en un contexto de silencios y sospechas de todo tipo. Carbonel ya había sido denunciado por supuestos abusos en Tribunales, pero la causa no prosperó y, a esa altura, ya eran indisimulables las versiones que por lo bajo apuntaban a situación aberrantes, pero también a desmanejos sobre los fondos recaudados por la fundación.

En ese entramado, que el propio Carbonel se encargaba de sostener manejándose “como patrón de estancia” dentro de la su fundación, disciplinando o despidiendo a cualquier persona que significara un riesgo para su turbio accionar, la condena al abusador deja también algunos interrogantes abiertos: ¿Cuánto tiempo sucedió esto dentro de la fundación? ¿Hubo más víctimas? ¿Cuánta gente miró para el costado? ¿Carbonel actuó sólo?