


dPosta – Los festejos por el rechazo en la Cámara de Diputados a los vetos del presidente Javier Milei se sintieron en las calles de todo el país, con movilizaciones multitudinarias que tuvieron su epicentro en Buenos Aires y significativas réplicas en General Pico y Santa Rosa. La victoria legislativa de la comunidad universitaria y de los trabajadores del Hospital Garrahan fue celebrada por miles de personas que salieron a manifestarse en defensa de la educación y la salud pública.
En General Pico, la movilización fue un verdadero festejo. Cientos de vecinos se concentraron en la Facultad de Veterinaria para marchar en defensa de la universidad, en un acto que tuvo un clima de alivio y celebración al conocerse que el resultado de la votación en Diputados había sido favorable.
Esta Marcha Federal, que se replicó en todo el territorio nacional, tuvo una participación similar a la primera gran manifestación de la comunidad universitaria. La columna recorrió las facultades de Ingeniería y Humanas y se dirigió hacia la céntrica plaza San Martín.
Entre los referentes, el decano de Veterinaria y candidato a diputado nacional, Abelardo Ferrán, celebró la decisión, pero advirtió que “los derechos no son para siempre, hay que defenderlos permanentemente”. En diálogo con la prensa, Ferrán mostró su “satisfacción” y señaló que “los representantes escucharon al pueblo”, basándose en encuestas recientes que reflejaban un apoyo superior al 80% a la Ley de Financiamiento. Además, remarcó la postura de los diputados pampeanos Martín Maquieyra y Martín Ardohaín, quienes votaron en contra, a diferencia de la mayoría de los legisladores del país que acompañaron la medida.
La gran concentración
En Buenos Aires, la celebración fue masiva y unió a distintos sectores sociales. Para el mediodía ya se habían concentrado en la Plaza de los Dos Congresos los trabajadores del Garrahan, con el apoyo de sus colegas del sector de la salud. A la Marcha Federal Universitaria, que llegó al Congreso con salidas desde múltiples zonas, se sumaron también la CGT y las dos CTA.
En un escenario montado para la ocasión, representantes del Frente Sindical de Universidades Nacionales, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), dejaron en claro la profunda crisis económica que atraviesa el sector. Denunciaron que la pérdida presupuestaria en términos reales está por encima del 30 por ciento y que cada mes “se pronuncia más”.
Asimismo, denunciaron la paralización de 90 obras de infraestructura y la situación de pluriempleo de los docentes, destacando que el propio gobierno reconoce en el decreto del veto una diferencia negativa de más del 110% entre la inflación y los incrementos salariales.
También los trabajadores del Garrahan hicieron oír sus reclamos, advirtiendo que enfrentan una situación idéntica a la de la universidad, con un vaciamiento constante que pone en riesgo la atención de los niños. Plantearon un reclamo vital: que nadie en el hospital gane menos que el costo de la canasta familiar, fijado en $1.900.000.
La jornada se convirtió en una muestra de fuerza social y un recordatorio de que la defensa de la educación y la salud pública es una causa que se manifiesta en las calles.