dPosta – El proyecto de Ley para derogar el cierre dominical, presentado por el Bloque PRO-MID, cosechó tras darse a conocer el rechazo absoluto de dirigentes involucrados en la medida. Hasta una legisladora de la misma bancada afirmó que “estoy segura que no se va a tratar y no va a salir”.
Mario Brinatti, ex presidente de la Cámara de Comercio y Afines de General Pico, fue uno de los dirigentes presentes en una reunión durante el año 2001, donde el dueño de Supermercados Tomás de León, Hariel Martínez, dijo siguiente frase: “Qué bueno sería poder cerrar los domingos. Los empleados y nosotros disfrutaremos el día en familia, las despensas podrían aumentar sus ventas; y los clientes seguramente se adaptarán al cambio. Algo bueno para todos”.
Esas palabras dieron lugar a un largo proceso, sólo puesto en duda por una cadena nacional de supermercados que finalmente se sumó, y que derivó en la firma de un acuerdo con todas las partes involucradas cuatro años después.
Consultado por el proyecto de ley que busca voltear la Ley de cierre dominical, Brinatti consideró que “evidentemente, quienes presentaron el proyecto desconocen cómo fue gestado”.
Y recordó en ese sentido que “esto fue producto de un consenso que se logró en a principios del año 2005, impulsado por la Cámara de Comercio, y en consenso absoluto entre todas las partes. Todos los involucrados fueron beneficiados por este acuerdo, significó un paso adelante en cuanto a mejorar la calidad de vida de mucha gente y creo que, aún hoy, sigue siendo valorado de la misma manera”.
Y agregó “fue un acuerdo de partes, al que se denominó ‘Pacto de caballeros’, y funcionó varios años con esa modalidad en General Pico y años después (2013) se convirtió en Ley, ya a instancias de los sindicatos, para trasladarlo a toda La Pampa”. Y cerró “por lo que he leído, este proyecto tiene nulas posibilidades que avance este proyecto, así que todos los involucrados seguirán disfrutando del domingo”.
Diputada
Noelia Viaria, legisladora provincial del PRO, indicó sobre la propuesta de sus compañeros de bloque que “en General Pico, ciudad de la que soy nativa, cuando se inició el cierre dominical fue un derecho ganado por los trabajadores”. Recordó que fue un supermercadista que tuvo la iniciata y aclaró luego que “no es que yo me quiero separar de mi bloque, pero también tuve posibilidad de hablar con personas que trabajan en los supermercados y me dicen que es el único día que tienen para estar con sus familias”.
Remarcó en esa línea que “no hace la diferencia (económica) abrir un domingo o no. No lo hace tampoco al sueldo del trabajador, ni al dueño del supermercado”. Y puso como ejemplo que “mi papá es comerciante y el único día que podía verlo y estar con él son los domingos”.
Ratificó que “no es un proyecto que necesitemos los piquenses. Está más destinado a Santa Rosa. En Pico estamos acostumbrados a que no se abra los domingos”. Y anticipó “estoy segura que no se va a tratar y no va a salir, no va a prosperar. Muchos diputados de la bancada del radicalismo no están de acuerdo”.
Empleados
El diputado provincial del FreJuPa y titular del Centro de Empleados de Comercio de Pico, Daniel Lovera, también rechazó de enérgicamente la idea y recordó que “no solo el comercio estuvo involucrado, fueron los propios empleados de supermercados quienes impulsaron esta ley”. Y apuntó en ese sentido “con esta ley, un niño expresó ‘me devolvieron a mi papá’, y eso fue lo más importante”.
El diputado cuestionó que se utilicen proyectos que afectan a miles de familias con fines electorales. Y demandó que “cuando se tratan temas que impactan en sectores específicos, lo primero que deben hacer los legisladores es consultar con los actores involucrados”.
Santa Rosa
Por su parte, el secretario general de Empleados de Comercio de Santa Rossa, Rodrigo Genoni, se mostró preocupado por la presentación del proyecto y recordó que la ley “no fue una improvisación ni una imposición”, sino que nació de un “amplio consenso social” que incluyó a trabajadores, sindicatos, cámaras empresariales, pequeños comerciantes y dirigentes políticos de diferentes espacios. “Se construyó con diálogo y con una mirada puesta en el equilibrio entre la vida laboral, familiar y el desarrollo económico”, señaló.
Y lamentó en ese sentido que la idea de derogarla surgiera “sin convocar a ninguno de esos actores. Esa falta de diálogo es el primer gran retroceso”, aseguró.