dPosta – Un hombre de 27 años fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo por su participación en cinco hechos delictivos cometidos en Santa Rosa. La sentencia también mantuvo su condición de reincidente, debido a que registra varias condenas anteriores. Su compañera en los ilícitos, en cambio, accedió a una suspensión de juicio a prueba por no contar con antecedentes penales.
Se trata de Fernando Rubén Rivero, quien reconoció su responsabilidad en una serie de delitos que incluyeron hurtos, intentos de robo y encubrimiento. El episodio de mayor gravedad ocurrió durante la noche del 24 de mayo, cuando atacó con un cuchillo a un hombre que había ido hasta su domicilio para reclamarle la devolución de un teléfono celular.
La secuencia delictiva había comenzado el 23 de abril, cuando Rivero y la mujer ingresaron a una vivienda de la calle Corona Martínez y sustrajeron, sin ejercer fuerza ni violencia, una computadora del programa Conectar Igualdad y dos televisores.
Los otros episodios se concentraron entre el 23 y el 25 de mayo. Primero, ambos intentaron llevarse una motocicleta Zanella de 110 centímetros cúbicos que estaba estacionada en la calle Gentile, en el Plan Vial. El vehículo tenía colocado el traba volante, que posteriormente fue encontrado dañado.
Al día siguiente, Rivero ingresó a otra vivienda, ubicada en la calle Sansinanea, y se llevó 100.000 pesos y un teléfono celular. Cuando el damnificado advirtió el faltante, se dirigió hasta la casa del acusado para reclamar sus pertenencias.
El reclamo terminó en un violento enfrentamiento. Rivero le arrojó una bicicleta, provocando su caída, y luego comenzó a golpearlo y a provocarle heridas con un cuchillo. Mientras tanto, le gritaba a su acompañante que le quitara la billetera, aunque no consiguió su objetivo debido a la resistencia de la víctima. La mujer también intervino y le arrojó un ladrillo, que le provocó un corte en el cráneo.
El hombre fue encontrado en la vía pública, con importantes heridas y sangrado, y trasladado al hospital Favaloro, donde debió ser intervenido quirúrgicamente.
El último hecho se constató el 25 de mayo, durante un allanamiento en la vivienda de Rivero. Allí encontraron una bicicleta marca Gribom que había sido robada días antes de una casa de la calle Constituyentes.
Antecedentes y resolución judicial
La causa se resolvió mediante un juicio abreviado acordado entre la fiscala Leticia Andrea Pordomingo, el defensor oficial Marco Daniel Mezzasalma y el propio imputado, quien admitió su culpabilidad. El juez de control Néstor Ralli homologó el acuerdo y dictó la sentencia de tres años de prisión efectiva.
La condena comprendió los delitos de hurto simple; robo agravado por el uso de un arma y por las lesiones graves ocasionadas, en grado de tentativa; robo agravado por tratarse de un vehículo dejado en la vía pública, también en grado de tentativa; otro hurto simple y encubrimiento por receptación dolosa.
De acuerdo con los registros del Registro Nacional de Reincidencia, Rivero cuenta con antecedentes penales computables. Su última condena había sido dictada el 28 de abril de 2025, cuando recibió una pena de un año y dos meses de prisión.
En el mismo fallo, Ralli dispuso que se le restituya el teléfono celular a su propietario.
La mujer recibió una probation
La situación procesal de la mujer que participó en los hechos tuvo una resolución diferente. Debido a que no registra antecedentes penales, la Justicia le concedió la suspensión del juicio a prueba por el término de un año.
Para acceder al beneficio, deberá cumplir una serie de condiciones: fijar domicilio, no cometer nuevos delitos, presentarse mensualmente ante la Oficina de Salidas Tempranas del Ministerio Público Fiscal y respetar una prohibición de acercamiento y contacto de menos de 200 metros respecto de las víctimas.
Además, deberá afrontar una reparación económica de 200.000 pesos, suma que ya depositó. De ese total, 140.000 pesos serán destinados a la víctima que sufrió las lesiones, otros 40.000 a una segunda persona damnificada —si acepta el dinero— y los 20.000 restantes al Desayunador de Villa Germinal.
La probation permite suspender el proceso penal sin llegar a una condena. Si la beneficiaria cumple todas las reglas de conducta durante el plazo establecido, la acción penal se extingue y la causa se cierra sin que se genere una condena penal.