Imputaron al policía acusado por la golpiza en Santa Rosa

El cabo primero Franco Gauna Coronel fue acusado por tres hechos de lesiones y vejaciones, además de falsificación de un documento público. Dispusieron prohibición de contacto con la víctima y tres policías.

dPosta – El cabo primero Franco Juan Carlos Gauna Coronel, integrante del cuerpo de motoristas de la Policía de La Pampa y adscripto a la Seccional Primera, quedó formalmente imputado este miércoles por su actuación durante el operativo policial realizado a la salida de un boliche céntrico de Santa Rosa, frente a la Catedral. La investigación incluye tres episodios de agresiones y una acusación por falsificación y uso de documento público.

La audiencia de formalización se desarrolló en el Centro Judicial de la capital provincial, con la intervención de los fiscales Máximo Paulucci y Natalia Urruti. El efectivo estuvo representado por el abogado Fernando Pina y la audiencia fue presidida por el juez Néstor Daniel Ralli.

La Fiscalía atribuyó provisoriamente a Gauna Coronel los delitos de lesiones leves agravadas por su condición de funcionario público y vejaciones, en tres hechos. A las agresiones denunciadas por Priscila Mora Grandon y su hermano Joel se sumó un episodio anterior, que tuvo como víctima a Leandro Mosqueira. Según expuso Paulucci, el policía le habría aplicado un golpe de puño en el rostro, que le provocó un corte.

Informe bajo sospecha

Uno de los puntos centrales de la audiencia fue la incorporación de una nueva imputación: falsificación y uso de documento público. Este miércoles, el Ministerio Público Fiscal recibió el sumario elaborado por el propio Gauna Coronel sobre el procedimiento realizado durante la madrugada del domingo en la calle Avellaneda.

En ese documento, el efectivo sostuvo que la joven había entorpecido el operativo y que había perdido la estabilidad, tropezado y caído. Para los investigadores, esa descripción contradice los registros audiovisuales incorporados a la causa y constituye una falsedad en el informe elevado a sus superiores.

Las imágenes de las cámaras del Centro de Monitoreo y las grabaciones realizadas por testigos resultaron determinantes para reconstruir lo ocurrido. Los registros respaldan la versión de Priscila Mora Grandon, quien intervino para pedirle al policía que retirara la rodilla de la cabeza de su hermano. La joven recibió empujones y patadas cuando ya estaba reducida, esposada y boca abajo sobre el pavimento.

Restricción de contacto

Ante la posibilidad de que el imputado pudiera entorpecer la investigación, la Fiscalía solicitó que se le impidiera mantener cualquier tipo de contacto con los tres denunciantes y con los policías que deberán declarar como testigos. El pedido estuvo vinculado a que algunos de esos efectivos son compañeros suyos de la dependencia policial.

El defensor Pina no cuestionó la formalización, aunque manifestó diferencias con la reconstrucción fiscal. También sostuvo que el informe cuestionado reflejaba la percepción de su defendido sobre lo sucedido y no consideró necesario su secuestro. Tampoco se opuso a las restricciones solicitadas. Agregó que el cabo se encontraba con carpeta médica hasta este miércoles.

Ralli hizo lugar a todos los planteos de la Fiscalía y advirtió al imputado que, si incumple la prohibición de contacto, podrá quedar detenido con prisión preventiva en una dependencia policial.

Mientras avanza la causa contra Gauna Coronel, el Ministerio Público Fiscal continúa investigando la actuación del personal que cumplió funciones durante aquella guardia en la Seccional Tercera. En particular, se analizan las denuncias de Mora Grandon sobre presuntas vejaciones e incomunicación arbitraria durante su permanencia en los calabozos, donde aseguró que fue obligada a desnudarse y que no recibió atención médica. También se prevé avanzar con los exámenes forenses para documentar las lesiones sufridas por los hermanos.

Foto: El Diario