Juzgan a un policía acusado de balear a un joven en General Pico

Kevin Quiroga recibió dos disparos de escopeta de un uniformado en junio de 2025. El policía Dos Santos será juzgado desde este martes por lesiones graves con arma de fuego.

dPosta – El debate oral para determinar la responsabilidad de un policía acusado de dispararle a corta distancia a Kevin Quiroga comenzará este martes 3 de noviembre en General Pico. El juicio se extenderá hasta el viernes y tendrá como principal eje establecer si el efectivo utilizó de manera indebida su arma reglamentaria durante un procedimiento o si su intervención estuvo justificada por las circunstancias.

El imputado, de apellido Dos Santos, deberá responder por el delito de lesiones graves provocadas con un arma de fuego, en un contexto de abuso de funciones. La acusación estará a cargo del fiscal general Armando Agüero, mientras que la defensa del uniformado la ejercerá el abogado Raúl Alberto Quiroga y la víctima contará como querellante a Guido Portis Ricciardi.

El tribunal estará integrado por los jueces Marcelo Luis Pagano, María José Gianinetto y Carlos Federico Pellegrino. La primera audiencia está prevista para hoy a las 8.30, en la Sala de Audiencia 1.

El hecho que llegará a juicio ocurrió durante la madrugada del 16 de junio de 2025, cuando Quiroga salió de una cantina ubicada en la calle 9 al 116, en el barrio Malvinas. Según la reconstrucción de la Fiscalía, el joven fue identificado por personal policial y, luego de una discusión y un forcejeo, uno de los efectivos efectuó disparos con una escopeta reglamentaria que impactaron en su cuerpo.

La denuncia

La versión del joven herido es que había llegado al lugar junto a un amigo después de terminar su jornada laboral como cocinero. Como no pudieron ingresar por la cantidad de gente, permanecieron en la vereda. La intervención policial se habría iniciado por el comportamiento de su acompañante, que había consumido alcohol.

Quiroga relató que, luego de que los uniformados se llevaran a su amigo, recibió la indicación de retirarse y comenzó a caminar hacia su casa. Sin embargo, aseguró que un patrullero los siguió y que, cuando los policías volvieron a identificarlos, intentó intervenir para separar a su compañero de los efectivos. En ese momento, según su denuncia, uno de los uniformados le apuntó con la escopeta y disparó.

El joven sostuvo que recibió un primer impacto en el hombro y que, al darse vuelta para escapar, el policía volvió a dispararle por la espalda. Consiguió llegar a su vivienda con una importante pérdida de sangre, improvisó un torniquete y pidió una ambulancia.

En el Hospital Gobernador Centeno recibió más de diez puntos de sutura y quedó con numerosos perdigones alojados en el cuerpo. De acuerdo con su testimonio, los médicos le advirtieron sobre la gravedad de la lesión y el riesgo que habría implicado que el disparo alcanzara una zona cercana a la aorta.

Estrategia de las partes

El fiscal Agüero sostuvo que la Fiscalía considera que el policía no hizo un uso adecuado del arma reglamentaria. La calificación principal contempla, según la interpretación de la acusación, una pena mínima de cuatro años de prisión, por lo que una eventual condena podría ser de cumplimiento efectivo.

Como alternativa, la Fiscalía prevé que el hecho pueda encuadrarse como vejaciones agravadas por el uso de un arma de fuego, una figura con una escala penal menor.

La defensa, en tanto, sostendría que el procedimiento se desarrolló dentro de las facultades legales de los efectivos y que el uso del arma estuvo justificado. Las pruebas y los testimonios que se presenten durante las jornadas del debate serán determinantes para que el tribunal es