dPosta – La Federación Pampeana de Básquetbol (FEPAMBA) sancionó con un mes de suspensión a Cintia Zalabardo, subsecretaria de Salud Social y Comunitaria del Gobierno provincial, por insultar a los árbitros durante el clásico entre All Boys de Santa Rosa e Independiente de General Pico, disputado el viernes 24 de octubre en el estadio José Aquiles Regazzoli.
La funcionaria, identificada con el club santarroseño, es hermana del jugador Franco «Coco» Zalabardo y madre de Lautaro, asistente técnico del equipo de primera división. Según la resolución del Tribunal de Disciplina, los agravios se produjeron cuando restaban 3 minutos y 17 segundos para finalizar el encuentro. El organismo consideró como atenuante que Zalabardo reconociera su conducta y presentara disculpas, por lo que estableció una inhabilitación de 30 días.
La sanción se enmarca en las actuaciones abiertas por los graves incidentes registrados durante el partido correspondiente a la decimotercera fecha del Torneo Pre-Federal masculino. El episodio incluyó insultos, amenazas y la invasión del campo de juego por parte de espectadores.
El ataque a un árbitro
Uno de los hechos más repudiados tuvo como destinatario al juez Andrés Febre, quien recibió agravios de hinchas de Independiente de Pico relacionados con el fallecimiento de su hijo Joaquín, también árbitro de básquet, muerto en un accidente de tránsito en diciembre de 2023.
La gravedad de las provocaciones motivó la reacción de la Asociación Argentina de Árbitros de Básquet, Filial La Pampa, que desde el lunes 26 dispuso una retención de tareas y paralizó las competencias provinciales. La entidad cuestionó especialmente que se utilizara una tragedia familiar para agredir a un integrante de la terna arbitral.
Por su parte, tanto All Boys como las autoridades de FEPAMBA expresaron su repudio y solidaridad con Febre.
Otros tres involucrados
El Tribunal de Disciplina también había dispuesto medidas preventivas contra otras tres personas: el dirigente de Independiente, Martín Alison; Sebastián Tumminello y un espectador de apellido Quaglia.
Alison había sido expulsado durante el encuentro y, de acuerdo con el informe arbitral, posteriormente intentó regresar al campo de juego, amedrentó a los jueces, empujó a personal de seguridad y procuró agredir físicamente a la terna. Los otros dos involucrados fueron señalados por participar de los incidentes e ingresar al terreno de juego.
Los cuatro alcanzados por las medidas recibieron un plazo de 72 horas para presentar sus descargos y quedaron sujetos a la prohibición preventiva de ingresar a los estadios afiliados.
Finalmente, este martes 27, la Filial de Árbitros comunicó el levantamiento provisorio de la medida de fuerza, luego de considerar los compromisos asumidos por las autoridades deportivas para garantizar la seguridad. Sin embargo, aclaró que se trata de un voto de confianza condicionado y que las próximas designaciones dependerán de las resoluciones definitivas del Tribunal y de que existan garantías efectivas de protección para los árbitros.