dPosta – El juez de audiencia de juicio Marcelo Pagano condenó a tres hombres de 21, 27 y 32 años a penas de prisión de efectivo cumplimiento por una serie de delitos, entre ellos dos robos en viviendas de General Pico cometidos el mismo día. La sentencia se dictó en el marco de un acuerdo de juicio abreviado presentado por la Fiscalía, los imputados y la defensa oficial.
Enzo David Godoy, de 27 años, Ayrton Agustín Becerra de Titto, de 21, y Diego Emanuel Tarpin Andrada, de 32, recibieron condenas de tres años de prisión por los delitos de robo en poblado y en banda, y robo en poblado y en banda en grado de tentativa. Los tres mantuvieron su condición de reincidentes.
Sin embargo, la situación de Becerra de Titto tuvo una particularidad: el magistrado revocó la libertad condicional que le había sido concedida el 25 de febrero de 2026 y unificó la nueva condena con el saldo de una pena anterior. De esta manera, deberá cumplir cuatro años de prisión efectiva.
En el caso de Tarpin Andrada, la sentencia también comprendió otros dos expedientes, uno por hurto simple y otro por amenazas simples.
Dos viviendas atacadas en una misma noche
Los dos hechos por los que fueron condenados los tres imputados ocurrieron el 16 de mayo de este año, con poco más de una hora de diferencia.
El primero se registró alrededor de las 22.25, cuando los hombres llegaron en un automóvil a una vivienda cuyo propietario estaba ausente. Según se acreditó durante el proceso, forzaron una ventana frontal para ingresar y comenzaron a revisar distintos ambientes, muebles y pertenencias.
Durante el recorrido, Becerra de Titto sustrajo un reloj digital, mientras que los otros involucrados continuaron revisando la casa y prepararon una computadora dentro de una bolsa para llevársela.
La maniobra fue advertida por el dueño mediante las cámaras de seguridad instaladas en el inmueble. Al regresar de inmediato, provocó la huida de los intrusos, que dejaron abandonados dos teléfonos celulares en el interior de la vivienda.
El segundo episodio ocurrió ese mismo día, cerca de las 21.20, en el domicilio de otra damnificada. En esa oportunidad, Tarpin Andrada permaneció en el vehículo mientras los otros dos ingresaron tras romper a patadas una puerta de madera que comunicaba el garaje con el patio interno.
Una vez dentro, revisaron muebles y pertenencias de una habitación utilizada como consultorio. La propietaria y su madre estaban en la vivienda y advirtieron lo que ocurría por los ruidos provenientes del garaje. Los autores escaparon en el automóvil sin llevarse ningún elemento.
Al fundamentar la calificación legal, Pagano sostuvo que en ambos episodios se acreditó el ingreso mediante violencia sobre las aberturas y la participación de varias personas en una zona poblada. La diferencia entre los delitos fue que en el primero se concretó la sustracción de un objeto, mientras que en el segundo el robo no llegó a consumarse por circunstancias ajenas a los imputados.
Un hurto y amenazas con piedras
La condena de Tarpin Andrada incluyó otros dos hechos investigados en expedientes diferentes.
El primero ocurrió el 27 de mayo, entre las 6 y las 6.30. De acuerdo con lo probado, ingresó por la parte trasera de una vivienda, cuyo portón estaba abierto y cuya puerta de acceso no tenía cerradura. Del interior sustrajo dos teléfonos celulares, un set de jardín infantil de Sonic, un repuesto de mopa y una pistola de aire comprimido negra que se encontraba dañada.
El segundo episodio se produjo el 28 de marzo, cuando un hombre que estaba en la vereda de su domicilio le reclamó la devolución de dos teléfonos celulares que Tarpin Andrada le había entregado dos días antes.
Ante el reclamo, el acusado reaccionó de manera agresiva y profirió amenazas de muerte, además de advertir que prendería fuego la casa, una camioneta y varias motocicletas. Luego comenzó a arrojar piedras contra la vivienda. Algunas impactaron en una pared y otras ingresaron por una ventana, por lo que el damnificado debió refugiarse en el interior para evitar ser alcanzado.
La situación generó temor en la víctima y motivó la intervención policial, luego de que vecinos alertaran sobre lo ocurrido. Al llegar, los efectivos encontraron al imputado en una motocicleta y en estado de exaltación.
Los fundamentos de la sentencia
El acuerdo de juicio abreviado fue presentado por el fiscal Juan Marcelo Cupayolo, los tres acusados y el defensor oficial Alejandro Caram. Según se informó, los damnificados de los cuatro expedientes fueron notificados de los términos del acuerdo y manifestaron su conformidad tanto con los hechos como con las penas solicitadas.
Al analizar la sanción, el juez señaló que no advirtió circunstancias atenuantes y consideró como agravantes la multiplicidad de hechos y de víctimas, además de los antecedentes condenatorios de los imputados.
Pagano sostuvo que esas condenas previas no habían tenido un efecto disuasorio, dado que los acusados volvieron a cometer delitos. También explicó que, en el marco del acuerdo abreviado, la pena acordada por las partes delimitaba su intervención al momento de fijar la sanción.
Finalmente, dispuso tres años de prisión efectiva para Godoy y Tarpin Andrada, mientras que para Becerra de Titto estableció una pena única de cuatro años, tras revocar su libertad condicional y unificar la condena con el tiempo pendiente de cumplimiento de una sentencia anterior.