La Pampa alertó por los riesgos de desregular la vacunación antiaftosa

El Gobierno provincial cuestionó una vez más los cambios que comenzarán en 2027 impulsados por Nación y advirtió sobre posibles consecuencias para el control sanitario. El SENASA defendió el nuevo esquema.

dPosta – El Gobierno de La Pampa volvió a expresar su rechazo a la desregulación del sistema de vacunación contra la fiebre aftosa impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y advirtió que los cambios podrían debilitar los controles epidemiológicos y poner en riesgo el estatus sanitario de la ganadería argentina, una condición clave para sostener el acceso a los mercados internacionales.

La discusión se planteó durante una reunión convocada por el Ministerio de la Producción provincial, con la participación de autoridades nacionales y regionales del SENASA, representantes de la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA), productores, asociaciones rurales y referentes de las 24 fundaciones sanitarias que coordinan las campañas de vacunación en La Pampa.

El encuentro estuvo centrado en los alcances de la Resolución 201/26, que modifica el sistema vigente y habilita a los productores a contratar veterinarios privados acreditados para aplicar las dosis, sin depender exclusivamente de los entes sanitarios y las fundaciones.

La medida comenzará a implementarse en 2027 y abrió una discusión sobre la continuidad de un esquema colectivo que funciona desde hace décadas, con participación de productores, organismos públicos y entidades sanitarias.

El subsecretario de Asuntos Agrarios, Ricardo Baraldi, defendió el modelo actual y sostuvo que la vacunación constituye una herramienta estratégica para preservar las condiciones sanitarias alcanzadas por el país. Desde la mirada provincial, la posibilidad de fragmentar la organización de las campañas podría dificultar la coordinación territorial y el seguimiento de los rodeos.

Baraldi también destacó la importancia de que las autoridades nacionales explicaran los alcances de la normativa y sus condiciones de aplicación, para que los productores conozcan las alternativas disponibles antes de tomar una decisión.

La defensa del nuevo esquema

Desde el SENASA, en cambio, defendieron la modificación y señalaron que busca ampliar las opciones para los productores ganaderos. El vicepresidente del organismo, Néstor Osacar, explicó que podrán elegir quién realizará la vacunación en sus establecimientos y consideró que la participación de veterinarios privados también puede contribuir a la vigilancia epidemiológica.

El funcionario sostuvo que el riesgo actual de fiebre aftosa en Argentina es muy bajo, en función de las medidas sanitarias aplicadas hasta el momento. Además, remarcó la necesidad de mantener el diálogo con los productores, los profesionales y las entidades responsables de las campañas para facilitar la transición hacia el nuevo sistema.

Por su parte, el responsable del Programa Nacional de Fiebre Aftosa, Horacio Angélico, reconoció que la resolución generó posiciones contrapuestas dentro del sector. En ese marco, indicó que el objetivo de las reuniones es precisar los aspectos técnicos y explicar cómo se instrumentarán los cambios en el territorio.

La diferencia central radica en el modo de organizar la vacunación. Mientras el Gobierno pampeano considera necesario preservar la coordinación colectiva a través de las fundaciones y los entes sanitarios, el organismo nacional sostiene que la posibilidad de recurrir a veterinarios acreditados ampliará la libertad de elección sin abandonar las exigencias sanitarias.

Los plazos de implementación

Durante la reunión se informó que los productores tendrán entre el 15 de octubre y el 15 de diciembre de 2026 para definir qué modalidad utilizarán en sus establecimientos. En ese período deberán inscribirse y optar por continuar con los entes sanitarios o contratar un veterinario privado acreditado.

La primera campaña de vacunación bajo el nuevo esquema comenzará el 15 de febrero de 2027.

Por el SENASA participaron Osacar, Angélico y el director regional para La Pampa y San Luis, Ezequiel Fernández. En representación del Gobierno provincial estuvieron Baraldi y el director de Ganadería, Marcelo Lluch, junto con integrantes de las organizaciones rurales y sanitarias.

El encuentro permitió exponer las diferencias entre ambas posiciones, aunque la implementación de la resolución todavía plantea interrogantes sobre la coordinación de las campañas, la vigilancia epidemiológica y el funcionamiento de las estructuras sanitarias que operan en la provincia.

Para La Pampa, el desafío consiste en preservar un sistema que considera fundamental para la producción ganadera y el comercio exterior. Para el SENASA, el cambio apunta a sumar alternativas de prestación del servicio sin comprometer el control de una enfermedad de alto impacto económico y sanitario.