Está en marcha la obra de desagües de la zona oeste de General Pico

Maquinaria pesada ensancha el canal principal a la vera de la Ruta Provincial 102, el primer tramo de una de las obras de infraestructura más importante de los últimos años en la ciudad del norte.

dPosta – General Pico comenzó a ejecutar la obra integral de desagües pluviales para el sector oeste de la ciudad, una intervención que demandará una inversión cercana a los $27.000 millones y tendrá un plazo de ejecución de 18 meses. El proyecto, uno de los más importantes de la actual gestión comunal, había sido licitado y adjudicado en 2023, pero quedó paralizado por el Gobierno nacional y finalmente fue reactivado este año.

Los primeros trabajos comenzaron hace unos 15 días, luego de la instalación del obrador de la empresa contratista en inmediaciones de la calle Isidoro Brunengo, junto al barrio Procrear. Desde allí se puso en marcha una obra que busca ampliar la capacidad de conducción del sistema y mejorar la respuesta ante lluvias intensas.

El ingeniero Diego Nicolás Garro, presidente del Organismo Descentralizado de la Planta de Asfalto de la Municipalidad de General Pico, explicó que la intervención responde al crecimiento de la ciudad y a un régimen de precipitaciones que en los últimos años mostró una mayor concentración de los eventos.

General Pico recibe alrededor de 700 milímetros de lluvia por año, aunque en determinados períodos esa cantidad puede concentrarse en pocos meses. Garro recordó que durante los primeros meses de la gestión de Fernanda Alonso se registraron entre 400 y 500 milímetros en apenas dos o tres meses, una situación que llevó al colapso de algunos sectores del sistema.

El proyecto surgió de un estudio integral de las cuencas hídricas de la ciudad, que está atravesada por tres grandes sectores de escurrimiento: la laguna de Pico, la laguna de Trebolares y el Bajo Malvicino. El sector oeste deriva hacia este último punto, ubicado sobre el acceso de la Ruta Provincial 102, en dirección a Metileo.

Ocho kilómetros de canal

La primera etapa contempla el ensanchamiento de unos ocho kilómetros del canal paralelo a la Ruta Provincial 102, entre la rotonda del Aeroplano y el final de la arboleda. Los trabajos avanzan desde aguas abajo hacia aguas arriba, para evitar que el sistema genere un cuello de botella.

El canal existente será ampliado a casi el triple de su capacidad. Actualmente, las máquinas avanzan a un ritmo estimado de 1.000 metros cada 15 días, por lo que esta primera intervención podría completarse en aproximadamente cuatro meses.

Pero la obra no se limitará al canal principal. También contempla entre nueve y diez subcanales destinados a captar el agua de distintos sectores del oeste y conducirla hacia el eje ubicado sobre Isidoro Brunengo.

Las intervenciones alcanzarán las calles 107, 333, 311, 300 y 303, además de los canales existentes sobre avenida Lagioiosa, entre la rotonda de calle 9 y la del Aeroplano. En este último sector también está previsto ampliar considerablemente las dimensiones de los canales.

Para conectar los distintos puntos será necesario atravesar calles y otras estructuras viales mediante conductos de hormigón y piezas premoldeadas. Esto implicará realizar aperturas en el pavimento y posteriormente reconstruir las superficies intervenidas.

El objetivo es aumentar la capacidad para trasladar grandes volúmenes de agua hacia el Bajo Malvicino durante episodios de precipitaciones intensas.

El impacto sobre las napas

La intervención también tendrá incidencia sobre el comportamiento de las napas. Aunque el objetivo principal es mejorar el drenaje superficial, la construcción de conducciones revestidas permitirá reducir la infiltración de agua desde los canales hacia el suelo.

Garro explicó que actualmente existen sectores donde los canales mantienen agua aun cuando no llueve, una situación relacionada con el histórico problema de napas altas en la zona oeste. Por eso, consideró necesario avanzar hacia conducciones materializadas que permitan controlar mejor el escurrimiento.

El contexto climático también fue incorporado al análisis. Según explicó el funcionario, el fenómeno de El Niño no necesariamente implica una mayor cantidad de precipitaciones acumuladas, pero puede generar una mayor frecuencia de lluvias fuertes y concentradas.

En ese escenario, el problema no pasa solamente por cuánto llueve, sino por la cantidad de agua que debe evacuarse en períodos breves. La nueva infraestructura apunta precisamente a incrementar la capacidad de respuesta ante esos episodios.

General Pico ya cuenta con una red de desagües que permite evacuar con rapidez lluvias de entre 30, 40 o 50 milímetros. La nueva obra busca ampliar ese margen de seguridad para evitar que precipitaciones más intensas provoquen anegamientos.

Máquinas y conductos

La ejecución está a cargo de la empresa INMAC, que cuenta con representación técnica local y contrató a una firma de General Pico para realizar el primer tramo de ensanchamiento. En el lugar trabajan retroexcavadoras, pala cargadora y camiones batea para retirar el suelo.

Parte de la tierra extraída podría ser utilizada para el alteo de la Ruta Provincial 3. Al mismo tiempo, comenzaron a fabricarse los conductos de hormigón destinados a los sectores donde será necesario soterrar los desagües. Las piezas son acopiadas en el obrador para su posterior colocación.

Los controles están a cargo de organismos provinciales, mediante un esquema de trabajo conjunto entre el municipio, la Administración Provincial del Agua y Vialidad Provincial.

La obra apunta así a acompañar el crecimiento de General Pico con una infraestructura hídrica acorde a las nuevas exigencias. El desafío será ampliar la capacidad de una red que ya permite evacuar lluvias habituales, pero que puede quedar exigida cuando las precipitaciones se concentran en períodos muy cortos.

Con un plazo de 18 meses, el proyecto permitirá modificar el sistema de drenaje del oeste mediante la ampliación del canal principal, la incorporación de subcanales y la construcción de nuevas conducciones hacia el Bajo Malvicino.