La Pampa invierte casi $800 millones para la prevención de incendios rurales

La iniciativa busca reducir el avance de los incendios, facilitar el trabajo de los brigadistas y proteger a las personas, la producción, la infraestructura y el patrimonio natural.

dPosta – El Gobierno de La Pampa licitó trabajos de rastreo y mantenimiento de picadas contrafuego que se realizarán durante 2026 en distintos puntos del territorio provincial y en áreas protegidas, con una inversión oficial actualizada de $799.319.598,40. La planificación contempla intervenir 3.274 hectáreas mediante una estrategia preventiva que articula a la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Defensa Civil y la Subsecretaría de Ambiente.

Las tareas permitirán mantener y reforzar franjas de seguridad destinadas a dificultar la propagación del fuego y facilitar el acceso de brigadistas y equipos de emergencia. Al mismo tiempo, buscan reducir los posibles daños sobre establecimientos agropecuarios, infraestructura, animales, montes y ecosistemas naturales.

En la sede de la DPV, en Santa Rosa, se realizaron las aperturas de ofertas correspondientes a las dos licitaciones. Del total previsto para este año, 2.846 hectáreas corresponden a la red de picadas vinculada a Defensa Civil, mientras que otras 428 se encuentran dentro de áreas protegidas provinciales.

El presidente de la DPV, Rodrigo Cadenas, destacó el carácter estratégico de los trabajos y su impacto sobre la actividad productiva. “Cuando hablamos de estas obras hablamos de prevención, pero también de cuidar el trabajo y el patrimonio de quienes producen, de proteger infraestructura y recursos naturales y de reducir las consecuencias económicas, sociales y ambientales que puede generar un incendio rural”, señaló.

En esa línea, sostuvo que “el Estado tiene la responsabilidad de anticiparse, planificar y disponer de las herramientas necesarias para actuar en todo el territorio” y remarcó que detrás de cada establecimiento rural existen “años de trabajo, inversión, producción y empleo” que pueden verse afectados en poco tiempo por un incendio.

Desde Defensa Civil, su director general, David García, resaltó la importancia de contar con las picadas en condiciones para enfrentar eventuales emergencias. “Las picadas perimetrales son una herramienta clave para nosotros. No solo ayudan a frenar la propagación del fuego, sino que también les dan a los brigadistas condiciones más seguras para trabajar”, afirmó.

García explicó además que el mantenimiento forma parte de una planificación que se sostiene durante todo el año. “Avanzar con tiempo en estos trabajos es fundamental porque, cuando comienza el período de mayor riesgo, necesitamos tener el territorio preparado para responder de manera rápida y segura y cuidar a nuestra gente”, indicó.

Prevención también en áreas protegidas

La planificación incluye 428 hectáreas ubicadas dentro de las reservas provinciales Parque Luro, Pichi Mahuida, Limay Mahuida, La Reforma y La Humada. En estos sectores, el objetivo es fortalecer las medidas de prevención frente al fuego y preservar ambientes de particular valor natural.

La subsecretaria de Ambiente, Mónica Álvarez Redondo, destacó la necesidad de reforzar la protección de estos espacios. “Sabemos la problemática de las áreas protegidas. Son áreas que merecen una mayor protección y que están contempladas dentro de las categorías de bosques. Estas medidas son esenciales, justamente, para garantizar su protección”, señaló.

La intervención permitirá reducir los riesgos sobre ambientes sensibles y contribuir al cuidado de la biodiversidad, la flora y la fauna de las reservas provinciales.

Una política sostenida

El mantenimiento de picadas contrafuego forma parte de una política preventiva que se viene desarrollando en los últimos años. En 2023 se intervinieron 5.428 hectáreas, en 2024 fueron 2.463 y en 2025 otras 2.936 hectáreas.

Para 2026, las 3.274 hectáreas previstas se distribuyen entre distintos sectores del territorio, de acuerdo con las prioridades establecidas por Vialidad Provincial y Defensa Civil en función de las características de cada región y del riesgo existente.

Durante las licitaciones se recibieron ofertas para las diferentes zonas comprendidas en ambos procesos. Para las áreas protegidas se presentaron Maximiliano Joaquín Jubete y Diego Datri, mientras que para los trabajos correspondientes a Defensa Civil participaron Ismael Fuentes, La Nueva S.R.L., Maximiliano Joaquín Jubete y Ángel Aníbal Becerra. Las propuestas serán ahora sometidas al análisis administrativo y técnico correspondiente.

La iniciativa busca, de esta manera, anticiparse a la emergencia mediante una estrategia que combina infraestructura, prevención y coordinación estatal. “La eficiencia también significa anticiparse. Cada tarea que podemos realizar antes de una emergencia nos permite estar mejor preparados, disminuir riesgos y proteger recursos que son de todos los pampeanos”, sintetizó Cadenas.