dPosta – La jornada de entrenamiento en el predio de Ezeiza dejó una noticia inesperada y preocupante para Boca. Tomás Aranda, una de las grandes apariciones del plantel, sufrió una fractura de peroné en su pierna derecha y deberá pasar por el quirófano en los próximos días. Aunque todavía no existe un plazo definitivo para su regreso, en la institución temen que la recuperación pueda extenderse hasta 2027.
La lesión ocurrió durante una maniobra habitual del futbolista, cuando intentó cambiar de dirección y su pie quedó trabado en el césped. En un primer momento, el cuerpo técnico creyó que podía tratarse de un esguince, pero los estudios posteriores confirmaron un diagnóstico mucho más severo: una fractura ósea en la zona de unión entre el peroné y la tibia.
De acuerdo con la evaluación médica, Aranda deberá ser intervenido quirúrgicamente y luego afrontará un proceso de recuperación que podría demandar entre tres y cinco meses. Por esa razón, en Boca prácticamente lo descartan para lo que resta de la temporada y apuntan a que su retorno se produzca durante la próxima pretemporada.
El impacto interno fue fuerte porque el juvenil se había transformado en una pieza determinante del equipo. Luego de ganarse un lugar en el cierre del ciclo anterior, recibió la confianza del nuevo entrenador y rápidamente asumió protagonismo. Incluso heredó la camiseta número 10 que pertenecía a Edinson Cavani y respondió con actuaciones que lo consolidaron como una de las principales armas ofensivas del conjunto xeneize.
Con Aranda fuera de competencia, el cuerpo técnico deberá encontrar una alternativa para cubrir una ausencia sensible. De cara al próximo compromiso ante Lanús, por la séptima fecha del Torneo Clausura, una de las opciones que aparece con más fuerza es el ingreso de Alan Velasco, quien venía mostrando buenas actuaciones y reclamando mayor continuidad.
Otra posibilidad sería modificar el esquema ofensivo y apostar por un ataque integrado por Leonel Flores, Sebastián Villa y Miguel Merentiel. Mientras la seguidilla de partidos obliga a pensar rápidamente en soluciones, Boca deberá asimilar la baja de una de sus figuras más importantes y esperar por la evolución de un futbolista que había generado grandes expectativas.