dPosta – Un operativo judicial realizado este martes en Monte Nievas permitió desarticular un presunto frigorífico clandestino que funcionaba en la zona urbana de la localidad de Monte Nievas y que, según la pesquisa, estaría vinculado a integrantes de una familia de apellido Mostaza. Los allanamientos alcanzaron distintos inmuebles donde fueron encontrados importantes volúmenes de carne vacuna y porcina, cámaras de frío, freezers, ganchos y herramientas utilizadas para la faena y conservación de alimentos.
Los procedimientos fueron encabezados por el fiscal Matías Juan, quien investiga una posible infracción relacionada con la comercialización de productos alimenticios que podrían representar un riesgo para la salud pública.
Los allanamientos comenzaron cerca de las 9 de la mañana y se realizaron en dos puntos de Monte Nievas: varios galpones ubicados en inmediaciones de las vías del ferrocarril y la denominada Carnicería Los Mostaza. La investigación busca determinar si en esos lugares se realizaban tareas de faena clandestina para luego distribuir la carne en el comercio local y en otras localidades.
La causa tomó impulso a partir de una serie de operativos realizados durante agosto. El 18 de ese mes, una persona investigada fue interceptada en Speluzzi cuando trasladaba carne en un camión frigorífico. En ese procedimiento intervinieron organismos vinculados al control sanitario y la mercadería fue decomisada.
Días después, la misma persona habría sido detectada nuevamente trasladando carne, esta vez en Eduardo Castex, con presunta intención de comercializarla sin contar con las habilitaciones sanitarias correspondientes. Ese antecedente llevó a los investigadores a sospechar que podía existir un lugar de origen donde se realizaban actividades de faena no autorizadas.

Hallazgos sanitarios
Durante los procedimientos se encontraron instalaciones que, de acuerdo con la investigación, presentaban características similares a las de un establecimiento frigorífico, aunque sin las autorizaciones oficiales necesarias para desarrollar ese tipo de actividad.
Entre los elementos secuestrados había una cámara de frío, varios freezers, ganchos, herramientas y una importante cantidad de carne vacuna y porcina. También fue localizado un espacio destinado a la crianza de cerdos.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue la presencia de carne porcina sin controles sanitarios, debido al riesgo de enfermedades como la triquinosis cuando no se cumplen los procesos de análisis y fiscalización correspondientes.
Además, en la carnicería fueron hallados restos de carne en una picadora. Personal especializado tomó muestras y realizó actuaciones para determinar las condiciones bromatológicas del lugar. La investigación apunta a establecer si la carne comercializada podía llegar al consumidor sin cumplir con las exigencias de seguridad alimentaria.
La pesquisa también analiza la situación administrativa del establecimiento. Según se pudo establecer, la carnicería contaría con habilitación municipal, pero no con autorización de los organismos competentes para realizar faena, distribución o comercialización de carne proveniente de un frigorífico habilitado.

Otras líneas
Uno de los hallazgos que abrió una investigación paralela fue el de un animal vacuno degollado sobre una camioneta, con rastros de sangre en el lugar. Los investigadores intentan establecer el origen del animal y determinar si podría existir relación con un posible caso de abigeato.
Para avanzar en esa línea se levantaron muestras y se inició un proceso de verificación para determinar si había denuncias vinculadas con la desaparición de algún vacuno. También fue encontrado un arma de fuego que sería utilizada para la matanza de animales.
Como resultado del operativo, cuatro personas quedaron demoradas. Tres de ellas estarían vinculadas directamente con las tareas investigadas, mientras que una cuarta persona se encontraba trabajando en el lugar al momento del procedimiento. Se aclaró que no se trata de detenidos y que, una vez finalizadas las diligencias, serían notificadas en el marco de la causa.
La investigación está orientada a determinar posibles responsabilidades por un delito contemplado en el artículo 201 del Código Penal, relacionado con la elaboración, distribución o comercialización de alimentos que puedan resultar peligrosos para la salud.
El fiscal Matías Juan indicó que ahora continuará el análisis del material obtenido durante los allanamientos, entre ellos fotografías, videos, muestras y documentación. También se aguardan informes de los organismos sanitarios y de control ganadero para establecer las infracciones detectadas.
Con esos elementos, los involucrados serían convocados a prestar declaración en calidad de imputados mientras avanza la investigación judicial.