dPosta – El Gobierno presentó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central con un objetivo explícito: terminar con el financiamiento monetario del Tesoro y reforzar la independencia de la autoridad monetaria. Pero el proyecto también abre la posibilidad a la entidad monetaria a tomar créditos de bancos privados internacionales y a utilizar sus reservas como garantía de esas operaciones.
La propuesta de la administración de Javier Milei modifica la naturaleza de las reservas internacionales que hasta ahora constituyen fundamentalmente el respaldo externo de la moneda y uno de los principales activos estratégicos del Banco Central.
El proyecto no solo modifica las reglas que determinan qué parte de ellas debe preservarse, sino que incorpora expresamente la posibilidad de comprometerlas como garantía, según un trabajo realizado por Juan Pablo Costa, analista del CEPA.
El artículo 5° del proyecto amplía los potenciales acreedores del BCRA y a los organismos multilaterales, organismos oficiales extranjeros y bancos centrales que contempla actualmente la Carta Orgánica se agrega la posibilidad de endeudarse con bancos internacionales.
El proyecto establece que las reservas son inembargables, pero simultáneamente permite utilizarlas “como garantía en operaciones propias de banca central” sin establecer un límite cuantitativo a esa facultad ni definir con precisión qué debe entenderse por “operaciones propias” del Banco Central. Las garantías sólo tienen valor para un acreedor en la medida que pueden ser ejecutadas, dejando en abstracto la definición de inembargables.