dPosta – La situación judicial de Fernando Cerimedo en Bolivia se agravó luego de que la investigación incorporara nuevos elementos que, según la Fiscalía y la querella, lo vincularían con el ataque armado sufrido por su pareja Nadia Beller. El consultor político argentino, exasesor del presidente Javier Milei y vinculado al gobierno boliviano de Rodrigo Paz, permanece detenido en Santa Cruz de la Sierra acusado de tentativa de feminicidio, un delito que podría derivar en una pena cercana a los 20 años de prisión.
La causa se sostiene sobre una serie de indicios que buscan reconstruir cómo se produjo el ataque ocurrido el 17 de agosto en la puerta del Hotel Swissôtel de Santa Cruz. Para los fiscales Herlan Rodríguez Cuevas y Yolanda Aguilera Lijeron, existen elementos suficientes para sostener que Cerimedo habría actuado como autor intelectual y mediato del hecho investigado.
Los chats que aparecen como evidencia
Uno de los puntos centrales de la investigación está relacionado con el análisis del teléfono Samsung S-24 secuestrado a Cerimedo al momento de su detención. Según el abogado de Beller, Jerjes Justiniano, la pericia informática reveló conversaciones en las que el acusado habría expresado la necesidad de “eliminar” a su pareja porque se había convertido en un problema.
Entre los mensajes incorporados a la causa y difundidos en Bolivia aparece un supuesto intercambio en el que se lee: “No digas a nadie. Pero nos vendió la amiga de Enrique, ¿te acordás? La Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conocés a alguien que pueda hacer el trabajo?”. Según la investigación, ese mensaje habría sido escrito desde el teléfono de Cerimedo.
La querella sostiene que esos mensajes demostrarían que existía una intención previa de atentar contra la vida de Beller. En esa línea, el abogado Justiniano afirmó que el contenido del dispositivo revela que el consultor estaba buscando a alguien para ejecutar el ataque y que habría expresado preocupación por las acciones de su pareja.
La defensa del acusado rechazó esa interpretación y cuestionó la incorporación de esos mensajes como prueba. La abogada Margarita Arce sostuvo que las conversaciones no pueden ser consideradas elementos válidos porque, según su planteo, habrían sido obtenidas de manera irregular.
Una maniobra previa al ataque
La reconstrucción del expediente ubica el hecho el 17 de agosto cerca de las 20, cuando Beller acudió al Hotel Swissôtel luego de recibir una invitación para reunirse con personas que supuestamente tenían información de inteligencia sobre un caso vinculado a Evo Morales. Ese material habría tenido interés político para el gobierno boliviano.
Según la declaración de la víctima, inicialmente había desistido de concurrir porque la cita no se concretaba, pero Cerimedo habría insistido para que asistiera. Beller relató que su pareja le aseguró que contaría con custodios para protegerla, aunque esa seguridad nunca apareció. Luego, dos hombres que simulaban ser repartidores llegaron en motocicletas, le dispararon y escaparon con su teléfono y su cartera.
La mujer recibió impactos de bala en el brazo derecho y el hombro izquierdo, además de traumatismos en cuello y tórax. Fue intervenida quirúrgicamente durante más de tres horas y sobrevivió junto al embarazo de cuatro semanas que cursaba al momento del ataque.
Control, violencia y una fuga frustrada
Para los investigadores, además de los chats, existen otros elementos que comprometen al acusado. La Fiscalía menciona un supuesto control sobre la agenda de Beller, el uso de información política como señuelo para llevarla al lugar del ataque y la falta de respuesta del esquema de seguridad prometido.
Los fiscales también indicaron que los atacantes llegaron al hotel en el horario y lugar que Cerimedo conocía y que el consultor mantenía comunicación telefónica con la víctima mientras se desarrollaban los hechos. Para la acusación, esa circunstancia podría indicar que monitoreaba sus movimientos antes del ataque.
La investigación incorporó además referencias a episodios anteriores de violencia dentro de la relación y a conflictos vinculados con el embarazo de Beller. Según la Fiscalía, el ataque no habría sido un hecho aislado, sino parte de un proceso previo de violencia, control e intimidación.
Cerimedo fue detenido en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra cuando presuntamente intentaba abandonar Bolivia. En el procedimiento se secuestraron teléfonos, una computadora portátil, dinero en efectivo y otros elementos considerados relevantes para la causa. También fueron incautadas motocicletas y objetos vinculados con los atacantes.
La Fiscalía pidió prisión preventiva
Ante el avance de la investigación, los fiscales solicitaron que Cerimedo permanezca detenido preventivamente al considerar que existe riesgo de fuga y posibilidad de obstaculización del proceso. También señalaron que no habría acreditado un arraigo suficiente en Bolivia ni documentación que respalde formalmente su actividad como consultor político.
Mientras la Justicia boliviana define su situación procesal, la causa continúa concentrada en el análisis de los dispositivos electrónicos, los testimonios y las pruebas reunidas para determinar si los indicios permiten confirmar la hipótesis de una planificación previa del ataque contra Nadia Beller.