dPosta – La protesta convocada frente al Congreso de la Nación contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó este jueves con una extensa jornada de tensión, marcada por el despliegue de las fuerzas de seguridad y enfrentamientos en distintos puntos del centro porteño.
El operativo, que involucró efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, incluyó el uso de gases lacrimógenos, gas pimienta, postas de goma y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) denunció que más de 1.500 personas resultaron afectadas durante el procedimiento y calificó el accionar como uno de los operativos represivos “más violentos y extendidos en tiempo y distancia” de los últimos años.
Según el organismo, la intervención policial comenzó cerca de las 16.30, cuando las fuerzas ubicadas detrás del vallado instalado alrededor del Congreso avanzaron sobre la zona de protesta. Desde la CPM señalaron que los efectivos superaron las barreras dispuestas y avanzaron sobre los manifestantes con distintos elementos de dispersión.
Durante la tarde, integrantes de Gendarmería salieron del perímetro de seguridad en la zona de Callao y Bartolomé Mitre para avanzar sobre quienes participaban de la movilización. También se registraron intervenciones similares en las inmediaciones de la Plaza Congreso.
Por la noche, el operativo continuó con la participación de efectivos motorizados y nuevos avances sobre distintas calles del centro porteño. Según denunciaron organizaciones presentes, hubo disparos de postas de goma y utilización de hidrantes en sectores donde también circulaban personas que no formaban parte de la protesta.
Entre los episodios registrados estuvo la agresión a una fotógrafa, quien recibió un golpe en la cabeza mientras cubría la manifestación y debió ser asistida en la zona de Lima y Avenida de Mayo.
Desde las fuerzas de seguridad informaron que hubo detenidos por atentado y resistencia a la autoridad. La Policía Federal confirmó inicialmente tres arrestos, mientras que luego la Policía de la Ciudad comunicó otros nueve. La CPM elevó la cifra total a 18 personas detenidas.
En paralelo, las autoridades informaron que algunos efectivos resultaron heridos durante los incidentes. Una agente de la Policía de la Ciudad sufrió un traumatismo en un codo por el impacto de una piedra, un integrante de Prefectura recibió asistencia médica y un gendarme fue trasladado al Hospital Churruca tras recibir un golpe en la cabeza.
El Gobierno porteño, por su parte, informó que los daños provocados durante los disturbios tendrán un costo estimado de $468 millones para la Ciudad de Buenos Aires. El cálculo contempla la reposición de contenedores y tareas de limpieza por $130 millones, reparación de equipamiento urbano por $38 millones, recuperación del césped de la Plaza de los Dos Congresos por $270 millones y renovación de plantas por otros $30 millones.
La movilización había sido convocada inicialmente contra distintos puntos del proyecto impulsado por el oficialismo, especialmente por la modificación prevista sobre la Ley de Tierras. Sin embargo, ese capítulo fue retirado del texto final y, sumado a las condiciones climáticas adversas en el Área Metropolitana de Buenos Aires, la convocatoria tuvo una participación menor a la esperada por los organizadores.
La jornada concluyó con acusaciones cruzadas: mientras organismos y sectores opositores denunciaron un accionar desmedido de las fuerzas de seguridad, desde el Gobierno remarcaron los hechos de violencia protagonizados por algunos grupos y los daños ocasionados en el espacio público.