dPosta – La Comisión Disciplinaria de la FIFA confirmó de manera oficial la apertura de un procedimiento disciplinario contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), motivado principalmente por la exhibición de una bandera con contenido político tras la semifinal ante Inglaterra. En segundo orden, el máximo organismo del fútbol mundial investiga los graves incidentes y agresiones físicas ocurridos en el campo de juego tras el cierre de la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 frente a España. El expediente detalla acusaciones contra los futbolistas Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada, junto al ayudante de campo Roberto Ayala y al mediocampista español Gavi.
El foco principal de la apertura de este expediente radica en los hechos ocurridos el pasado miércoles 16 de julio en el estadio de Atlanta. Luego de sellar la clasificación a la final con una agónica remontada ante el seleccionado de Inglaterra, varios futbolistas del plantel albiceleste desplegaron sobre el campo de juego una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. El mediocampista Giovani Lo Celso y el defensor Lisandro Martínez fueron identificados como los encargados de sostener los extremos de la pancarta. La acción generó una inmediata y masiva repercusión internacional, con un fuerte eco diplomático en suelo británico y en los Estados Unidos.
A raíz de esta manifestación, la FIFA investiga a la federación argentina en el marco de cuatro artículos distintos de su Código Disciplinario. Las normativas violadas se refieren de forma estricta a “servirse de un evento deportivo para realizar manifestaciones de índole distinta a la deportiva”, a la “conducta inadecuada”, a los actos de “discriminación y agresiones racistas” y al incumplimiento del “orden y la seguridad en los partidos”. El informe del organismo aclara que la federación debe responder también por cánticos y gestos discriminatorios reiterados, retrasos en el inicio de los partidos, fallas graves en los protocolos de partido y de seguridad, y el lanzamiento de objetos al campo de juego por parte de los espectadores en varios de los encuentros disputados durante la competencia.
En una segunda línea de análisis, la Comisión Disciplinaria evalúa los tres focos de conflicto físico que se desataron tras el pitazo final del partido definitorio el pasado domingo 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey. Basándose en un informe detallado del procurador en casos disciplinarios y de ética, la FIFA abrió procedimientos individuales por agresión contra Nahuel Molina, Leandro Paredes y Roberto Ayala, además de investigar infracciones por conducta antideportiva a Thiago Almada y al español Gavi.
La secuencia violenta en Nueva Jersey comenzó cuando Nahuel Molina reaccionó con un manotazo directo contra el mediocampista Rodri tras recibir provocaciones de los futbolistas españoles. Gavi intervino lanzando otro golpe hacia Leandro Paredes, lo que desató un tumulto mayor donde Almada y Paredes arremetieron contra el jugador del Barcelona, terminando este último derribado sobre el césped. En medio de los empujones generalizados, Roberto Ayala, asistente técnico de Lionel Scaloni, le propinó un empellón directo a la altura del mentón al atacante Dani Olmo luego de una fuerte discusión verbal en el terreno.
Por estas acciones, la FIFA aplica los artículos vinculados a las agresiones físicas graves (Artículo 14, apartado 1, letra i), que estipulan sanciones mínimas de tres partidos de suspensión por golpear o agredir a un adversario. Paredes enfrenta tres cargos específicos, Molina acumula dos cargos (uno consumado y uno en intento) y Ayala posee un cargo. Por su parte, la figura de conducta antideportiva (Artículo 14, apartado 1, letra b) contempla al menos un partido de suspensión y recae sobre Almada, Gavi y el propio Molina. Los involucrados cuentan con un plazo para presentar sus descargos antes del dictamen final.