La Pampa, entre las provincias con menor morosidad del país

Un informe del CEPA reveló que la mora en créditos alcanzó su nivel más alto en dos décadas, impulsada por el endeudamiento de los hogares y el crecimiento de los incumplimientos en billeteras virtuales.

dPosta – Mientras la morosidad en el sistema financiero argentino alcanzó su nivel más alto de los últimos 20 años, La Pampa se mantiene entre las jurisdicciones con menor proporción de deudores en situación irregular, de acuerdo con un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

El estudio, basado en datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), señala que la mora en el sector privado llegó al 7,6% en mayo de 2026, luego de 19 meses consecutivos de aumentos. Sin embargo, la realidad pampeana se diferencia del escenario nacional: la provincia registra un índice de morosidad del 9,1%, el segundo más bajo del país, solo por detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (10,1%).

En el otro extremo del ranking aparecen La Rioja (22,8%), San Luis (20,1%) y Catamarca (20%), con los mayores niveles de incumplimiento en el pago de créditos.

A nivel nacional, el deterioro se concentra especialmente en los hogares. La morosidad de las familias en los bancos pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de este año. Los préstamos personales presentan un nivel de incumplimiento del 14,9% y las tarjetas de crédito del 12,5%, concentrando entre ambos casi tres cuartas partes de la cartera irregular.

La situación resulta aún más crítica en las fintech y billeteras virtuales, donde la mora escaló del 7,3% al 29,6% en el mismo período, superando incluso los registros observados durante la pandemia.

El informe también advierte que, de los 20,9 millones de personas con deudas registradas en el sistema financiero, 5,8 millones ya presentan atrasos en sus pagos.

Entre los jóvenes de 18 a 34 años, casi cuatro de cada diez son morosos, mientras que en el segmento de hasta 24 años la irregularidad alcanza el 40,9%. En cuanto al género, la distribución es prácticamente equitativa, aunque los hombres concentran más deuda bancaria y las mujeres recurren en mayor medida a las billeteras virtuales.

Respecto de las empresas, la morosidad también muestra una tendencia creciente, aunque en niveles inferiores a los de las familias. El sector de la construcción encabeza el ranking con un 7% de incumplimiento, seguido por alojamiento y servicios de comida (6,9%) y las actividades administrativas (5,5%).

El CEPA atribuye el aumento del endeudamiento a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y sostiene que la mora responde a una insuficiencia de ingresos más que a un consumo excesivo o irresponsable. Además, advierte que un eventual endurecimiento de las condiciones para acceder al crédito podría dejar fuera del sistema a quienes actualmente refinancian sus deudas, limitando el impacto que el Gobierno espera del crédito como motor de la actividad económica.