dPosta – La investigación judicial por el millonario hurto cometido el pasado 30 de junio en una vivienda de General Pico sumó un avance significativo con la formalización de una mujer. Se trata de la socia del damnificado en una empresa de construcción, quien fue imputada este miércoles en los Tribunales locales. La hipótesis fiscal sostiene que ella aportó los datos precisos que facilitaron la ejecución del ilícito.
Tras la audiencia celebrada este miércoles a la mañana, la Justicia dispuso que la implicada quede notificada en libertad y con restricción de contacto y acercamiento con la víctima, mientras continúa el proceso legal.
La investigación a cargo del fiscal Damián Campos considera que el autor material disponía de información exacta sobre la existencia de los fondos y su localización específica en el inmueble. Según los registros de las cámaras de seguridad, el delincuente se dirigió directamente hacia el sitio donde se resguardaban los ahorros. Las autoridades confirmaron que el botín total asciende a 250.000 dólares en moneda extranjera, dinero que aún no pudo ser localizado.
Además, se analiza si la socia jugó un papel preponderante en librar la zona ya que, mientras se concretaba el golpe, la mujer se había trasladado a una localidad bonaerense con el damnificado con el supuesto interés de cerrar una operación comercial.
Por este hecho ya cumple prisión preventiva por 60 días un hombre con antecedentes por delitos contra la propiedad, detenido el fin de semana tras tres allanamientos simultáneos. La reconstrucción determinó que el sospechoso intentó usar una llave que el dueño escondía afuera; al no hallarla, trepó el tapial de un vecino y accedió por una puerta balcón sin seguridad. La causa penal está calificada como hurto calificado por escalamiento, hurto calificado en grado de tentativa por utilización de llave y violación de domicilio.
La pesquisa continúa activa y se orienta hacia la desarticulación de una presunta banda organizada. Los investigadores sostienen que el golpe no respondió a un accionar fortuito de pocas personas, sino a un hecho muy planificado.
La línea investigativa apunta a una red integrada por individuos con prontuario en el ámbito policial, en presunta complicidad con al menos otro ciudadano muy conocido en la ciudad, un comerciante cuyo rostro se hizo familiar en algunos portales digitales en los que difunde sus prósperos negocios multirubros, pero que hasta hoy no se lo había vinculado con actividades delictivas.
Fuentes vinculadas al caso señalaron que la falta de recuperación del efectivo podría estar relacionada con las maniobras de los sospechosos que todavía no comparecieron ante los Tribunales. Dos de ellos desde hace algunos días andan muy lejos del alcance de la policía local, pero los están esperando.