dPosta – El Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa ratificó las condenas dictadas por el crimen de Axel Adriel Torres, perpetrado en la localidad de Quemú Quemú. La resolución, emanada de la Sala B e integrada por la jueza sustituta María Paola Frigerio y el juez Mauricio Federico Piombi, dejó firme la sentencia que impuso una pena de 13 años de prisión a Brian Lihué Patiño.
El fallo de alzada rechazó los diversos recursos de apelación interpuestos tanto por las defensas como por la Fiscalía y la querella. En consecuencia, Patiño quedó formalmente condenado como autor material del delito de homicidio simple en perjuicio de Torres y de homicidio simple en grado de tentativa contra Brian Damián Sauter. Según el expediente judicial, ambas víctimas fueron atacadas utilizando una daga o bayoneta.
Asimismo, el tribunal confirmó las penas impuestas a los otros dos implicados en el violento episodio. Dylan Mateo Burgos, de 23 años, deberá cumplir tres años de prisión efectiva tras ser hallado culpable de lesiones graves contra Torres y lesiones leves contra Sauter. Tomás Agustín Patiño, de 23 años, recibió un año de prisión en suspenso por el delito de lesiones leves en perjuicio de ambos damnificados. Con esta decisión unánime, quedaron plenamente firmes las resoluciones dictadas en primera instancia por el Tribunal de Juicio de la Segunda Circunscripción Judicial con asiento en la ciudad de General Pico.
El hecho ocurrió el 11 de agosto de 2024, alrededor de las 7:30 de la mañana, en la vía pública de Quemú Quemú. La reconstrucción determinó que el conflicto se originó tras una pelea inicial entre Matías Purreta y Brian Patiño. Posteriormente, el enfrentamiento escaló al involucrar a otros integrantes de ambos grupos y derivó en la agresión fatal.
La defensa técnica de Brian Patiño apeló bajo la figura de la legítima defensa. El argumento central sostenía que las víctimas habían arribado al domicilio para iniciar una riña y que el imputado había sido agredido de manera previa. No obstante, el Tribunal de Impugnación desestimó esta versión al concluir que la pelea inicial entre Patiño y Purreta constituyó un episodio fáctico diferente e independiente del ataque posterior.
La resolución determinó que, tras el primer altercado, Patiño regresó al lugar portando el arma blanca para atacar directamente a Torres y Sauter, mientras los demás coimputados participaban de la agresión grupal. Esta secuencia fáctica quedó acreditada mediante las declaraciones testimoniales de Brian Sauter, Matías Purreta y Mauro Burgos, y las pruebas periciales de la causa.
En el aspecto médico, los informes forenses ratificaron que Axel Torres falleció como consecuencia de una herida punzocortante en la zona lumbar que produjo una severa lesión en el pedículo renal izquierdo y un shock hipovolémico. En tanto, Brian Sauter sobrevivió, pero sufrió lesiones cortantes de extrema gravedad que pusieron en riesgo su vida y demandaron cirugía.
Por último, el fallo abordó los agravios de la Fiscalía y la querella, quienes solicitaron que Burgos y Tomás Patiño fueran condenados como partícipes necesarios de los homicidios por entender que sus acciones facilitaron el ataque principal. El Tribunal rechazó la pretensión. Los magistrados consideraron que existió una agresión conjunta, pero no se logró probar que los acusados secundarios compartieran el mismo propósito homicida que movilizó a Brian Patiño al momento del crimen.