dPosta – El sector agropecuario de la provincia de La Pampa se consolidó una vez más como el motor indiscutido de la economía regional durante el mes de mayo. Impulsado por una intensa actividad en los campos, que coincidió con el inicio de la siembra de los cultivos de invierno y la etapa final de la cosecha de la campaña gruesa, el consumo de gasoil en el territorio pampeano experimentó un fuerte incremento interanual del 10,4%.
Este salto posicionó a la jurisdicción como el tercer distrito – detrás de Chaco y Santiago del Estero- con mayor crecimiento en este segmento a nivel nacional, dinamizando la comercialización general de combustibles, que cerró el período con un saldo positivo del 5,0%.
Más allá del repunte en los volúmenes totales, el dato más sobresaliente para La Pampa radica en la conformación de su matriz de consumo. Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, procesados por la consultora especializada Politikon Chaco, la provincia registró la mayor participación de gasoil en todo el país: un 62,8% de los combustibles despachados en los surtidores pampeanos correspondió a este producto vital para la producción.
Esta cifra no solo refleja el perfil marcadamente agroindustrial de la provincia, sino que además marca un claro contraste con grandes centros urbanos como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la composición del mercado es totalmente inversa y la nafta domina de manera holgada con el 77,3% del total de las ventas minoristas.
A nivel nacional, el escenario exhibió matices complejos y una marcada disparidad entre las provincias. Durante mayo, las ventas totales de combustibles al público alcanzaron un volumen de 1.419.422 metros cúbicos al sumar naftas y gasoil. Ello representó una leve contracción interanual del 0,2%, encadenando la cuarta caída consecutiva en esta comparación, aunque significó el retroceso más atenuado de la serie reciente tras la baja del 2,4% registrada en abril.
En términos mensuales, la comparación contra abril mostró un repunte del 5,6%, cifra que se ajusta a un 3,0% si se contempla la diferencia en la cantidad de días entre ambos meses, exponiendo síntomas de una incipiente estabilización comercial en los surtidores de las estaciones minoristas.
El comportamiento por tipo de producto desnudó realidades opuestas. El segmento de las naftas se contrajo un 2,4% interanual en todo el país, con mermas tanto en la variante súper (-3,0%) como en la categoría premium (-0,7%). Por el contrario, el gasoil actuó como el gran sostén del mercado general con un avance del 2,6% a nivel global, traccionado por el segmento común (+0,7%) y por un notable salto en el gasoil premium, que trepó un 6,0%.
Con estos niveles de demanda, las naftas capturaron el 55% de la porción total del mercado argentino, dejando el 45% restante para los diversos tipos de gasoil, un reparto que se vio fuertemente alterado en el interior productivo.
El mapa de las empresas refinadoras mantuvo a YPF al frente de las preferencias con el 55,9% de participación de mercado, logrando además una expansión del 3,3% interanual. En tanto, Shell retuvo el segundo lugar con un 22,3% del mercado, pero retrocedió un 1,9%, mientras que Axion se ubicó en el tercer puesto con el 11,8% del total tras registrar un descenso del 1,8% en sus despachos. Las restantes banderas del mercado agruparon de manera conjunta el 10,0% restante del negocio petrolero local, sufriendo una contracción promedio del 11,6% en el cotejo interanual.
La disparidad geográfica en el desempeño comercial del período evidenció que solo ocho provincias lograron crecer más.