dPosta – Las autoridades del Establecimiento Asistencial Gobernador Centeno de General Pico reaccionaron institucionalmente este lunes ante el escándalo suscitado durante el fin de semana. A través de un breve comunicado oficial, la Dirección del nosocomio informó que dispuso el inicio inmediato de una investigación sumarial contra un agente del servicio de seguridad de la institución, con el objetivo de esclarecer los hechos y deslindar las responsabilidades pertinentes.
La decisión administrativa llega como respuesta directa al testimonio de María Luisa Roldán, una vecina de la localidad de Arata que utilizó sus redes sociales para exponer el calvario que vivió en los pasillos del centro de salud. Según su relato, el guardia la sometió a un hostigamiento constante, insinuaciones sexuales y tocamientos no consentidos mientras ella cuidaba a su marido, quien se encontraba internado recuperándose de una reciente intervención quirúrgica.
El inicio del hostigamiento en plena internación
De acuerdo con la exposición pública de la damnificada, las situaciones de acoso comenzaron el pasado 4 de junio. El detonante de los primeros abordajes ocurrió cuando Roldán intentaba ingresar una reposera al establecimiento para poder pasar la noche y acompañar a su pareja en la sala. En ese instante, el empleado encargado del control de acceso inició el hostigamiento verbal.
Lejos de mantener una conducta profesional, el vigilador habría comenzado a realizar comentarios totalmente fuera de lugar, manifestándole de forma insistente a la mujer que le gustaba y que deseaba mantener un encuentro íntimo con ella, a pesar de que jamás se habían cruzado con anterioridad.
La vecina detalló que el implicado aprovechaba cada una de sus entradas y salidas del sector para abordarla de manera sistemática e intimidante. Además de reiterarle sus intenciones, le proponía trasladarse hacia sectores apartados y solitarios de la institución médica bajo la falsa excusa de compartir unos mates o fumar un cigarrillo en privado.
Tocamientos y zonas sin vigilancia
El escenario se traspasó a la violencia física cuando el guardia avanzó sobre ella sin consentimiento. En su descargo, la mujer aseguró que el sujeto la manoseó: “Me puso la mano en la cola, me agarró de la mano y me besó”, describió. Asimismo, expuso haber sido blanco de propuestas sexuales de extrema crudeza a pesar de los constantes límites que intentó imponerle.
Según denunció Roldán, otra trabajadora del hospital le advirtió que la zona específica donde ocurrieron estos reiterados abusos carecía de cobertura por parte de las cámaras de seguridad del edificio, lo que evidenciaría una presunta premeditación por parte del agresor para actuar con total impunidad.
Repercusiones y sumario
Tras sentirse profundamente vulnerada en sus derechos, Roldán decidió exponer al agresor mediante un video publicado en redes sociales para alertar a la comunidad y advertir sobre el peligro que corren otras personas ante la presencia de esta clase de pervertidos en espacios de cuidado.
Si bien inicialmente la mujer no formalizó la denuncia en sede judicial, la viralización del caso generó un fuerte impacto. Esto derivó no solo en la posibilidad de que la Fiscalía de General Pico actúe de oficio en las próximas horas, sino también la respuesta de la Dirección del Hospital Centeno, que avanzó con el inicio del sumario interno para apartar e investigar a fondo el accionar del vigilador involucrado.