dPosta – Desde hace años, el término “cambio” se convirtió en un fetiche de la dirigencia de derecha, que lo utiliza para designar todo aquello que no sea peronismo. Sin embargo, ahora hay un 61,5% de argentinos que reclama otro cambio: dejar atrás el modelo de Javier Milei, basado en ajuste sobre ajuste y salarios planchados. Entre ellos aparece incluso un 20% de quienes votaron a La Libertad Avanza. Ese escenario le permite al peronismo encabezar la intención de voto para 2027, aunque por un margen estrecho. Eso es así porque todavía son muchos los que no encuentran una opción atractiva en la oposición, que deberá afinar su propuesta para captar a esos votantes desencantados.
Los datos surgen de una nueva encuesta de la consultora Synopsis, que dirige por el politólogo Lucas Romero. Ante la consulta sobre si deseaban “buscar un cambio” respecto de la situación actual del país, un 61,5% respondió afirmativamente. La particularidad es que dentro de ese universo aparece un 20% de votantes de La Libertad Avanza en las elecciones de 2025, un dato que refleja la desilusión de quienes en algún momento depositaron sus expectativas en el proyecto libertario. Las encuestas vienen mostrando desde comienzos de año una caída sostenida en los apoyos al Gobierno. Aun así, un 33,8% se inclinó por “darle continuidad” al rumbo actual, lo que también marca un piso de respaldo para Milei nada despreciable.
Un 18,5% respondió que el año próximo votará a Milei “sí o sí”. A ellos se suma un 18,7% que aseguró que volvería a elegir al Presidente porque no encuentra una alternativa que lo atraiga, lo que conforma un potencial apoyo al oficialismo del 37,2%. Del otro lado, un 41,1% anticipó que votará “sí o sí” a un referente opositor, mientras que otro 19,2% afirmó que elegirá a un candidato opositor aunque todavía no encuentra una opción que lo satisfaga.
Los datos muestran así un amplio sector del electorado atravesado por la falta de representación. Tanto entre quienes todavía acompañan a Milei como entre quienes se inclinan por la oposición, un 37,9% admitió no sentirse plenamente convencido por ninguna alternativa. En ese universo aparecen además ex votantes de La Libertad Avanza: un 6,2% aseguró que votará a un opositor “sí o sí” y otro 14,1% dijo que lo hará aunque todavía no sabe a quién.
El origen del desencanto parece estar vinculado principalmente al deterioro de los ingresos. Casi la mitad de los encuestados (47,1%) señaló a los salarios bajos como el principal problema del país, muy por encima de la falta de empleo (18,7%), los impuestos altos (13,8%) y la inflación (10,1%). También entre los ex votantes de La Libertad Avanza predominó la preocupación por los ingresos.
En ese contexto, no sorprende que el peronismo encabece la intención de voto con el 32,9%, dos puntos y medio por encima de La Libertad Avanza, que alcanzó el 30,3%. Más atrás aparecen el Frente de Izquierda, con 9,6%; el PRO, con 7,8%; y Provincias Unidas, con 3,9%. De esa manera, el universo opositor más firme a Milei reunió el 42,5% de las preferencias, mientras que una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO alcanzaría el 38,1%. Es evidente que el malestar económico erosiona el apoyo social del Gobierno, pero la oposición todavía no logra capitalizar plenamente ese desgaste. En el panorama abierto favorable a un cambio de rumbo, prevalecerá quien mejor represente ese deseo.
Fuente: ElDestape