Lo condenaron por robar 300 kilos de carne y hacer estafas

La jueza de Control María Jimena Cardoso (foto) dictó la sentencia efectiva en General Pico mediante un juicio abreviado. El acusado sumó robos con escalamiento a comercios y engaños con transferencias falsas.

dPosta – La jueza de control de la Segunda Circunscripción Judicial, María Jimena Cardoso, condenó a un hombre identificado por sus iniciales como D.I.R. a la pena de tres años de prisión de efectivo cumplimiento. La sentencia se dictó en el marco de un acuerdo de juicio abreviado, luego de que el imputado admitiera formalmente su responsabilidad penal en una seguidilla de delitos cometidos en la ciudad de General Pico entre los meses de agosto y septiembre de 2025.

Los cargos acumulados incluyeron robos agravados y estafas reiteradas mediante el uso de comprobantes bancarios apócrifos, acumulando la sustracción de unos 300 kilos de carne de comercios del piquenses.

De acuerdo con las pruebas recopiladas en el fallo judicial, el primero de los hechos delictivos se perpetró entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de agosto de 2025. En esa oportunidad, el acusado, actuando de forma conjunta y coordinada con otro hombre cuya identidad no pudo ser determinada por los investigadores, escaló un tapial de 1,80 metros de altura para ingresar de manera ilegal al patio trasero de la carnicería denominada “El Abasto”, ubicada sobre la calle 24, entre las arterias 37 y 39. Una vez en el interior de las instalaciones del comercio, los delincuentes sustrajeron una media res entera y diversos cortes vacunos específicos, completando un peso aproximado de 225 kilogramos.

El segundo robo se produjo un mes más tarde, puntualmente entre los días 25 y 26 de septiembre de ese mismo año, afectando nuevamente a los mismos damnificados. Según logró acreditar fehacientemente el Ministerio Público Fiscal, el imputado repitió la misma modalidad operativa: escaló el tapial perimetral del local y, en este caso, forzó de manera violenta la reja metálica de una ventana para poder acceder al salón principal. Del lugar se llevó una suma de dinero en efectivo que no fue precisada, entre 75 y 80 kilos adicionales de distintos cortes de carne, fiambres y dos bolsos pertenecientes a los dueños.

La investigación penal preparatoria incluyó múltiples declaraciones de testigos presenciales, inspecciones oculares minuciosas en la escena, el análisis pormenorizado de imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas, y un contundente informe genético forense. Los registros fílmicos resultaron clave para la identificación inequívoca del acusado gracias a sus características físicas y a las prendas de vestir utilizadas.

En paralelo a los asaltos comerciales, el imputado fue declarado penalmente responsable de dos delitos de estafa basados en engaños tecnológicos. El primero de los episodios ocurrió el 22 de septiembre de 2025 en la despensa “Dana”, ubicada sobre la calle 31, lugar donde el sujeto retiró mercadería variada por un valor aproximado de 70.000 pesos tras exhibir un comprobante de pago digital falso.

El segundo hecho tuvo lugar el 24 de septiembre en un carro de comidas rápidas de las calles 36 y 27, donde solicitó un pedido de hamburguesas, postres y bebidas por un monto de entre 80.000 y 90.000 pesos empleando idéntica maniobra delictiva. Ambas víctimas describieron al sospechoso y lo reconocieron posteriormente de forma unánime en ruedas de personas.

Finalmente, la resolución de la jueza Cardoso precisó que D.I.R. ya registraba antecedentes condenatorios previos en la Justicia. En marzo de este año, había recibido una pena de seis meses de prisión de cumplimiento efectivo dictada en la ciudad bonaerense de Trenque Lauquen. Debido a esta situación de reincidencia legal, el tribunal pampeano procedió a unificar ambas condenas, fijando la pena única final en tres años de reclusión efectiva y manteniendo formalmente la condición jurídica de reincidente para el imputado.