dPosta – Carlos Alberto Centurión, el hombre que permanecía prófugo de la Justicia tras haber destruido su tobillera electrónica, se entregó en la Delegación Ranqueles de Comisaría Segunda de Pico. La causa penal quedó en manos del fiscal Francisco Truco.
El acusado cumplía arresto domiciliario desde el 19 de marzo pasado por disposición de la jueza Ana Laura Ruffini. Sin embargo, el martes 19 de mayo las autoridades constataron su ausencia en la vivienda asignada y descubrieron que había violentado el dispositivo de geolocalización para escapar con rumbo desconocido.
La fuga de Centurión puso en alerta máxima a investigadores judiciales y toda la policía porque, según pudo conocer dPosta, se temía que la decisión de evadir la restricción judicial respondiera a concretar un ataque a su ex pareja.
Ante la gravedad del hecho, el juez de control Alejandro Gilardenghi había emitido formalmente la orden de captura. La Fiscalía General de la Segunda Circunscripción Judicial, dirigida por Armando Agüero, había difundido su fotografía pidiendo la colaboración urgente de la Brigada de Investigaciones y de la comunidad.
Este jueves por la tarde varios móviles policiales desplegaron un amplio operativo en inmediaciones de calles 40 y 25, desde donde el llamado de un vecino alertó sobre la posible presencia de Centurión en la zona. El rastrillaje no arrojó resultado positivo en lo inmediato, y aunque no trascendieron los detalles de su caída, se cree que prófugo podría haberse visto cercado y decidido entregarse en la dependencia policial ubicada en la misma zona donde lo buscaban, la Delegación Ranqueles de Comisaría Segunda.
Tras ponerse a derecho, Centurión quedó formalmente a disposición de los magistrados en el marco del legajo penal Nº 103346. Ahora, a la causa original el detenido deberá sumar también el delito de evasión y permanecerá tras las rejas hasta el momento del juicio en su contra.