

dPosta – En el marco del programa provincial Casa Propia “Construir Futuro”, 92 familias adjudicatarias cumplieron el sueño de acceder a su nuevo hogar, en una ceremonia cargada de emoción y de definiciones políticas que tuvo lugar en calles 304 y 333 del barrio Rucci. La entrega, que consolida el crecimiento urbano de una zona donde recientemente se habían otorgado otras 108 unidades, contó con la presencia de la intendenta Fernanda Alonso, la vicegobernadora Alicia Mayoral y la titular del IPAV, Érica Riboyra, en representación del gobernador Sergio Ziliotto.

Justicia social y gestión sostenida
Durante su alocución, la intendenta Fernanda Alonso puso el foco en la profundidad simbólica y política que representa la entrega de una vivienda social en La Pampa. La jefa comunal dio la bienvenida a las autoridades y felicitó a las familias, destacando que lo que el Gobierno provincial lleva adelante es, ante todo, un “acto de justicia”.
“Es justicia social poder garantizar el acceso a una vivienda como lo ha sabido sostener, gestión tras gestión, el Gobierno provincial desde el recupero de la democracia”, enfatizó Alonso. Y apeló a su propia historia personal para conectar con los presentes, recordando que ella misma, al igual que muchos de los funcionarios allí sentados, se crió y construyó su hogar dentro de una vivienda social. “Lo digo con mucho orgullo desde lo personal y con esa inmensa emoción de verlos hoy dar vuelta la llave por primera vez”, expresó.
La intendenta describió el momento como un “punto de inflexión” en la vida de cada familia. Destacó que, a partir de hoy, esas estructuras de ladrillo se transforman en hogares donde los niños y niñas tendrán su espacio propio y vivirán vivencias que quedarán marcadas para siempre. Sin embargo, su discurso también tuvo un espacio para la reflexión sobre la realidad actual: “No podemos obviar que hay muchas otras familias a la espera. Es la demanda más sostenida que tenemos, donde la gente busca la esperanza de acceder a lo mismo que ustedes hoy logran”.

El corrimiento del Estado Nacional
En el tramo más político de su discurso, Fernanda Alonso fue tajante al explicar las dificultades que enfrenta hoy la construcción de viviendas. Apuntó directamente a la gestión de Javier Milei, denunciando una “decisión política de corrimiento del Estado de nivel nacional”, donde la solución habitacional para las familias ya no es una prioridad.
“No estamos pudiendo garantizar la demanda total porque no tenemos el acompañamiento que tuvimos de manera sostenida en gestiones anteriores. Definitivamente, para Nación no es prioridad la solución habitacional de las familias que no pueden resolver esto por sí mismas si no lo hiciera el Estado”, fustigó la intendenta.
A pesar de este panorama adverso, aseguró que La Pampa no claudicará: “Vamos a seguir trabajando para que, dentro de nuestros recursos que son finitos, haya respuestas. No vamos a dejar de estar del lado de quienes lo necesiten porque nosotros entendemos que la política es con la gente adentro”.
Finalmente, Alonso realizó un llamado a la solidaridad comunitaria, instando a los nuevos adjudicatarios a cumplir con el pago de las cuotas. Recordó que el valor de las mismas es significativamente menor al de un alquiler mensual, y que ese cumplimiento es lo que permite que el IPAV reinvierta esos fondos para que otros vecinos de General Pico puedan, en el futuro, vivir la misma alegría que se celebraba esta mañana.

La ley provincial y obras terminadas
A su turno, la presidenta del IPAV, Érica Riboyra, reforzó la idea de que la entrega de las 92 viviendas no es fruto del azar, sino de una decisión política estratégica. Riboyra reconoció que la finalización de estas casas fue un desafío administrativo y financiero complejo: “Nos tocó hacer frente a estas viviendas que, cuando arrancamos la gestión, estaban apenas en un 20%. Fue un profundo dolor de cabeza que se hizo realidad gracias a una ley mandada por el Ejecutivo”.
En este sentido, la funcionaria agradeció a los diputados provinciales presentes que acompañaron la normativa necesaria para garantizar los fondos en un contexto de desfinanciación externa. “Esto tiene que ver con mirar siempre a los que más lo necesitan, con poner el ojo en el pueblo para que el acceso a la vivienda sea un derecho para todos y no para unos pocos que pueden acceder a un crédito hipotecario por tener contactos”, afirmó Riboyra.
Para la titular del Instituto, la mayor satisfacción reside en la seguridad que las familias adquieren: “Me llega al alma saber que ahora pueden dormir tranquilos en su propia casa, con mejor salud y educación”.

El sueño cumplido
Liz Cardoso, una de las adjudicatarias, habló en representación de las 92 familias, incluyendo a las cuatro que accedieron a viviendas totalmente accesibles por condiciones de discapacidad. Con una mezcla de alivio y felicidad, Liz agradeció tanto al Gobierno provincial como a la gestión municipal por “escuchar y dar respuesta para el bienestar social”.
“Para quienes somos padres y madres, tener un hogar no es solo cuatro paredes y un techo. Es la tranquilidad de saber que nuestros hijos van a crecer en un lugar seguro, con un espacio propio donde construir proyectos y futuro”, concluyó emocionada.
Tras los discursos, comenzó la entrega formal de carpetas y llaves, el momento en que las 92 familias de General Pico finalmente cruzaron el umbral de su casa propia, cerrando una jornada que mezcló la celebración vecinal con la reafirmación de un modelo de Estado presente.