Ahora, realizaron una amenaza en el Colegio Normal

Una pintada con un mensaje violento activó un operativo policial y reavivó la preocupación por una serie de episodios vinculados a un desafío viral. Investigan la participación de menores y refuerzan medidas preventivas.

dPosta – La aparición de una amenaza de tiroteo en el Colegio Normal encendió nuevamente las alarmas en General Pico y volvió a poner en foco una seguidilla de hechos similares registrados en la ciudad y la región. El mensaje, detectado al inicio de la jornada escolar de este lunes, advertía: “Lunes 20 tiroteo, nadie se salva”, lo que generó inmediata preocupación en la comunidad educativa.

Tras el hallazgo, se desplegó un operativo con intervención de la Comisaría Cuarta y la Agencia de Investigación Científica, que trabajaron en el establecimiento para relevar pruebas y avanzar en la identificación de los responsables.

No se trata de aislado, sino que se inscribe en una serie de pintadas con características similares detectadas en General Pico y otras localidades del norte pampeano. No obstante el contenido del mensaje hallado en esta oportunidad presenta un nivel de gravedad mayor, lo que intensificó la inquietud.

Según lo informado por fuentes judiciales, ya se logró identificar a algunos de los presuntos autores de estos hechos, quienes serían menores de 16 años. Esta condición los ubica por fuera de la imputabilidad penal, aunque no impide el avance de medidas investigativas. De hecho, en los últimos días se concretaron allanamientos en domicilios vinculados a otros episodios, con secuestro de teléfonos celulares para su análisis.

En paralelo, el Ministerio de Educación analiza posibles sanciones en el ámbito escolar.

El episodio también se vincula con un fenómeno más amplio: un desafío viral que circuló en distintas ciudades del país y que tuvo su correlato en Pico. En ese contexto, se detectaron amenazas escritas en los colegios República del Salvador y Río Atuel, lo que derivó en la suspensión de clases como medida preventiva. En tanto, en el Colegio Juana Azurduy también aparecieron leyendas similares, aunque allí la intervención policial permitió mantener la actividad escolar con normalidad.

La reiteración de estos hechos, sumada al tenor del último mensaje, profundiza un clima de preocupación que ya trasciende lo institucional y se instala en toda la comunidad. Las autoridades continúan trabajando para esclarecer los casos y evitar nuevas situaciones que pongan en riesgo la seguridad en los ámbitos educativos.