dPosta – El escenario político pampeano subió de temperatura tras el reciente encuentro de la Unión Cívica Radical en Alta Italia. La respuesta del Partido Justicialista no se hizo esperar: tanto la Línea Plural de Santa Rosa como el Consejo Local de Unidades Básicas emitieron duros documentos donde no solo defendieron la administración provincial, sino que lanzaron una acusación frontal contra los intendentes y legisladores de la oposición, tildándolos de “cómplices” del modelo económico que lidera Javier Milei.
Desde el peronismo santarroseño, la crítica central radica en lo que consideran una “postura engañosa y parcial”. Para la Línea Plural, el radicalismo pampeano ha decidido ignorar sistemáticamente el origen de la crisis actual para intentar salvar su capital político de cara a futuras alianzas electorales. “Resulta evidente su intención de dejar de ser el ‘furgón de cola’ en futuras alianzas, rol que han aceptado sistemáticamente en los acuerdos sellados durante las últimas décadas”, dispararon desde el espacio oficialista, vinculando los reclamos actuales de la UCR con una estrategia de supervivencia más que con una preocupación real por los vecinos.
El foco equivocado: ¿Provincia o Nación?
La principal contradicción que marca el PJ es el destinatario de las quejas radicales. Mientras la UCR cuestiona la “transferencia de responsabilidades” del Ejecutivo provincial hacia las comunas, el peronismo retruca que el verdadero abandono proviene de la Casa Rosada. “En lugar de exigir que el Gobierno nacional envíe los fondos que le corresponden a La Pampa para rutas, viviendas, salud y educación —pilares fundamentales para que comercios y pymes generen empleo—, sus reclamos se dirigen exclusivamente hacia la gestión provincial”, señalaron con dureza.
La Línea Plural fue más allá y puso el dedo en la llaga sobre el comportamiento de los representantes pampeanos en el Congreso Nacional. “Esta actitud cómplice no es nueva: el ajuste nacional es posible gracias a los legisladores radicales por La Pampa, quienes votaron favorablemente las leyes que desfinanciaron a las provincias y trajeron miseria a nuestra población. Sobre esto, por supuesto, no emiten opinión alguna”, afirmaron, vinculando directamente la parálisis de la obra pública y el recorte en salud con los votos de la oposición en Buenos Aires.
Cuentas claras vs. desfinanciamiento
Uno de los puntos más defendidos por el PJ es la equidad en la distribución de recursos provinciales, incluso en un contexto de asfixia financiera. Según el comunicado, “omiten señalar que es, precisamente, nuestro Gobierno provincial el que mantiene las cuentas claras y cumple con cada compromiso asumido ante las intendencias, sin distinción de color político”.
En este sentido, remarcaron que el “silencio” de la UCR frente al Ejecutivo nacional es una decisión política deliberada. “Nada se dijo en su cónclave sobre el hecho de que, pese a los ocho meses consecutivos de caída en la coparticipación federal, los municipios pampeanos no han visto resentidas las partidas que reciben desde la provincia”, recordaron desde la Plural. Asimismo, calificaron al actual gobierno nacional como una “casta que tomó por asalto las ilusiones del pueblo” y criticaron que la UCR busque aliarse con ese sector por puro “rédito electoral”.
“No se puede denunciar lo que se vota”
Por su parte, el Consejo Local de Unidades Básicas de Santa Rosa reforzó esta línea argumental, señalando que los intendentes radicales conocen perfectamente la realidad, pero eligen ocultar a los responsables. “La caída de ingresos, la paralización de la obra pública y la asfixia financiera que hoy atraviesan municipios de todo el país tienen un responsable concreto: el modelo de ajuste del Gobierno nacional de Javier Milei, acompañado con el voto de los legisladores radicales”, expresaron en su documento.
Para el Consejo, existe una hipocresía manifiesta en el discurso opositor: “No se puede denunciar en La Pampa lo que se vota en Buenos Aires”. La nota subraya que, mientras en la provincia se construyen relatos de preocupación, en el Congreso se avala “el desfinanciamiento de las universidades; el abandono a personas con discapacidad; el desfinanciamiento del sistema de salud; el ajuste sobre jubilados; y el deterioro del sistema productivo nacional”.
La bandera de la gestión pampeana
El cierre del posicionamiento peronista fue una reivindicación histórica de su modelo de gestión frente a las crisis nacionales. La Línea Plural sostuvo que, ante los “desatinos” de los gobiernos centrales, La Pampa siempre ha priorizado el bienestar local, rechazando “órdenes de dirigencias centrales o acuerdos oscuros que solo prometen pobreza e incertidumbre”.
“Cuando hablan de ‘transferencia de responsabilidades sin recursos’, en realidad están describiendo lo que hace la Nación: se retira, recorta y deja solos a provincias y municipios. La diferencia es clara: en La Pampa nunca se transfirieron responsabilidades en salud, educación o seguridad sin financiamiento”, concluyeron, dejando claro que la batalla discursiva por el control de la provincia ya está lanzada.