dPosta – El pasado sábado, un incidente en la zona norte de General Pico reavivó una preocupación recurrente en la comunidad. Según la denuncia radicada en la Comisaría Primera, una niña de 10 años que circulaba en bicicleta fue interceptada por un adulto que, desde un vehículo, intentó entablar contacto con ella ofreciéndole asistencia.
El caso tomó relevancia inmediata debido a las características del rodado involucrado: una camioneta blanca tipo furgón. Este detalle conecta el hecho con un persistente mito urbano sobre una “Trafic blanca” dedicada a la captación de menores, una historia que ha circulado por distintos barrios durante años sin sustento fáctico. Sin embargo, en esta ocasión, la denuncia policial y el rápido accionar judicial derivaron en el hallazgo de un vehículo que coincide con la descripción aportada por los damnificados.
Como el conductor de la camioneta al parecer solo mantuvo un contacto verbal con la menor, y con ello con alcanzó a configurar un delito penal, el caso se investiga en el Justicia contravencional.
El fiscal Sebastián Rawson Paz, a cargo de la investigación, informó que el proceso se inició tras el reporte del padre de la menor. Mediante el análisis de cámaras de seguridad y tareas de recolección de datos, la Justicia logró identificar al sospechoso, un vecino de la ciudad de aproximadamente 50 años.
Como parte de las medidas judiciales, se procedió al secuestro de la camioneta blanca y del teléfono celular del implicado para realizar las pericias correspondientes.
El hecho ha sido encuadrado bajo la figura de “acoso callejero”, contemplada en el Código Contravencional. Rawson Paz señaló que este tipo de conductas, que afectan la tranquilidad de niños y adolescentes en la vía pública, prevén sanciones económicas que pueden alcanzar montos significativos, además de posibles restricciones de acercamiento. El imputado ya fue notificado formalmente y la investigación continúa su curso para producir las pruebas necesarias.