
dPosta – El conflicto del transporte de granos se agudiza en General Pico, donde camioneros mantienen una medida de fuerza que paraliza la actividad en la planta de Cargill. Este miércoles, tras manifestarse frente a la cerealera, los transportistas fueron recibidos por el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Nicolás Mendoza, en un intento por visibilizar un reclamo que tiene alcance federal.
El eje central de la disputa radica en el colapso de las paritarias a nivel nacional. Las cámaras que representan al transporte (FETRA, CATAC y FADAC) sostienen que es indispensable un aumento de emergencia, situado entre el 30% y el 40%, para absorber los fuertes incrementos en el precio del gasoil y las cubiertas. Sin embargo, la negociación se encuentra estancada, ya que la propuesta oficial más reciente no superó el 13,6%.
“Al precio lo ponen ellos”
Para los transportistas, la situación es insostenible debido a la arbitrariedad en la fijación de precios. “Por ahora no hay acuerdo a nivel nacimiento, nada, porque los costos no llegan nunca a lo que pedimos. Sube todo, pero el dador de carga no ve al transporte como un gasto”, explicaron los manifestantes.
En ese sentido, remarcaron la desigualdad frente a otros insumos del campo: “Saben cuánto vale el gasoil o el fertilizante, pero al precio del camión lo ponen ellos; es el único servicio donde nosotros no podemos fijar el valor. Conocemos nuestros costos en choferes y cubiertas, pero hoy, para defender la tarifa, tenemos que terminar ‘molestando’ para que nos den cabida. No es solo un problema de Pico, es una historia que se repite en todo el país”.
Un reclamo frente a las empresas
La falta de interlocutores directos en las grandes empresas es otro de los puntos de fricción. “Somos gente de Pico, empresas particulares que necesitamos apoyo. Dependemos de multinacionales a las que nunca les ves la cara al dueño; sus representantes tienen que bajar y hablar con nosotros”, reclamaron, subrayando que es el único sector donde el prestador no puede decidir su propio margen de rentabilidad.
Respecto a la operatividad de la protesta, señalaron que “en Cargill no se deja entrar a nadie ni se van a mandar camiones”. La medida cuenta con un respaldo clave: “Contamos con el acompañamiento de los muchachos ‘de la corta’, que hacen el flete del campo al acopio, por lo que esa parte en Pico está paralizada”.
Resistencia en plena cosecha
A pesar de que el conflicto se prolonga y el desgaste económico empieza a sentirse, en General Pico la postura sigue siendo firme. Los transportistas son conscientes de que algunos colegas en otros puntos del país han cedido, pero advierten sobre las consecuencias de aceptar ofertas insuficientes.
“Muchos aceptan las ofertas por cansancio, prefieren trabajar por lo poco que les queda antes que seguir parados, pero en dos meses van a estar en la misma situación. Estamos decididos: ahora que es el momento de la cosecha es nuestra oportunidad y vamos a mantenerlo lo más que se pueda”, concluyeron.